Henry Marsh habitualmente pasa consulta de neurocirugía en el Hospital de St. George, de Londres, donde cuenta con la última tecnología para intervenir el cerebro de sus pacientes. Entre las herramientas que usa habitualmente se encuentra una taladradora quirúrgica que cuesta más de 38.000 euros. Dos veces al año visita un hospital ucraniano donde la escasez de recursos hace que tenga que intervenir a sus pacientes con una taladradora de bricolaje que apenas cuesta más de 35 euros.
La historia de Marsh en Ucrania, con la que la BBC ha realizado un documental, comenzó hace 15 años cuando visitó un hospital en
March se puso en contacto con Igor Petrovich, un neurocirujano ucraniano descontento con los problemas de su sistema sanitario, y organizaron viajes periódicos del cirujano británico para operar. La colaboración no acaba ahí; también ha puesto en marcha una plataforma para enviar material quirúrgico obsoleto en el sistema británico, pero que en Ucrania puede ayudar a Petrovich a intervenir de manera más segura y a afinar sus diagnósticos.