El modelo de Opel, que en nuestro país vendió más de 43.000 unidades el pasado año sin contar con la carrocería sedán, ha sido una de las últimas incorporaciones en esta nueva lucha comercial.
La oferta de Opel con el Astra no es muy amplia en motorizaciones, pero sí resulta muy tentadora al hablar de precios. Con dos versiones de gasolina y una de gasóleo, la oferta mecánica del Astra Sedán comienza en los 100 CV del 1.7 CDTi, estando también disponibles un 1.6 de gasolina con 115 CV y un 1.8 también de gasolina y 140 CV de potencia. Mientras que estos dos últimos se ofrecen de serie con un cambio manual de cinco relaciones, el diésel aporta una sexta marcha que mejora las capacidades dinámicas y recorta consumos. En la versión superior de gasolina también puede optarse por el cambio automático.
Maletero y espacio
Para la realización del Astra Sedán se ha tomado como base la carrocería familiar en vez de la del cinco puertas. La gran diferencia entre ambas se encuentra en las dimensiones de la batalla (distancia entre el eje delantero y el posterior), que es más larga en la versión familiar.
De este modo, sus 2,7 metros de longitud permiten ofrecer un amplio espacio para las plazas traseras. En ellas, dos adultos viajarán más que desahogados, pudiendo viajar también sin problemas tres niños. Empezando por los detalles, la articulación del maletero se realiza mediante un complicado mecanismo que logra mejorar la apertura total y disminuir su intromisión en el espacio de carga. Lo mejor es que los 490 litros de capacidad se obtienen aun cuando hayamos optado por pagar los 60 euros que cuesta tener una rueda de repuesto de tamaño normal en vez de la de emergencia de serie.
El 1.7 CDTi es quizá la versión más recomendable. No sólo por el precio -no llega a los 20.000 euros- aun en el acabado superior, sino porque sus consumos son muy contenidos, la rumorosidad mecánica baja y la suavidad de marcha elevada.