Existen varias características que una página web debe cumplir para ser accesible: "Poseer una versión de sólo texto, muy útil para invidentes; que los elementos gráficos (animaciones, botones, símbolos) vayan acompañados de textos que les describan; que no haya información esencial transmitida por colores, porque existen usuarios que no los diferencian o que utilizan pantallas en blanco y negro... Es importante que una página esté a la última, pero hay que tener en cuenta a todos los usuarios ".
Otro aspecto que facilita la accesibilidad es la rapidez de descarga de la página. "Muchas veces, los diseños más atractivos van unidos a tiempos de descarga largos o a la imposibilidad de ser visualizados si no se tienen las últimas actualizaciones de los navegadores.
Una página diseñada de este modo coloca una barrera de acceso a las personas que no tienen conexiones con grandes anchos de banda o que utilizan navegadores como Opera, Safari o versiones antiguas del Internet Explorer.
Pese a las deficiencias en el campo de la accesibilidad, Mira cree que no hay que ser muy pesimista: "Cada vez hay más cuidado en la elaboración de los contenidos en las páginas de los hospitales. Éstas ya forman parte de su estrategia de comunicación".
Decálogo para los que buscan información de salud
No toda esta información de salud en internet es relevante o útil; por eso el equipo de la Universidad de Elche ha realizado un decálogo de recomendaciones para ayudar al internauta.
1- La primera no siempre es la mejor: no se quede sólo con lo que dice la primera página del buscador.
2- Informaciones buenas y malas: una página de internet puede contener a la vez informaciones correctas e incorrectas. El médico es el que sabe lo que le conviene.
3- Actualidad: verifique la fecha de última actualización de la página, ya que puede estar desfasada.
4- Publicidad: cuando navegue, compruebe quién financia la página que está leyendo.
5- Fuentes: fíjese si los consejos que aparecen son opiniones.
6- Diseño: es importante la forma en la que se presenta la información, pero más es el contenido.
7- Tecnicismos: porque una página esté escrita en un lenguaje muy técnico no quiere decir que sea correcta.
8- No todos somos iguales: cuando consulte un tratamiento piense que lo que le va bien a unos no tiene que ser recomendable para todos.
9- No todo es positivo: no se fije sólo en la información positiva de los tratamientos, lea también las posibles complicaciones.
10- Datos personales: piénselo dos veces antes de facilitar datos personales o clínicos en chats o en páginas web.
Sólo una de cada tres páginas 'web' de los 32 hospitales del Top 100 que se han analizado cumple criterios de accesibilidad
En la mayoría de las páginas no se puede cambiar el tamaño de la letra ni se identifican las imágenes con algún título
Los invidentes también acceden a internet
Muchas personas ciegas utilizan navegadores con sintetizador de voz que les leen el contenido de la página. Para que puedan acceder a todos los contenidos es importante que el diseño de las páginas facilite el trabajo a estos programas describiendo con texto el contenido de las imágenes y símbolos gráficos que hay en el sitio.
Usuarios con discapacidad motora
Existen internautas que acceden a la red pese a que sufran problemas graves de movilidad. Estas personas no suelen usar el ratón para navegar, sino que se sienten más seguros con el teclado. Las páginas web pueden facilitarle el trabajo utilizando, por ejemplo, teclas de acceso rápido. La Universidad Miguel Hernández, de Elche, ha predicado con el ejemplo y ha creado teclas de acceso rápido que facilitan la navegación. Si se utiliza el sistema operativo Microsoft Windows, el internauta con problemas de movilidad puede pulsar las siguientes teclas para acceder a contenidos del sitio web: la tecla P lleva a la página principal; la T a la versión texto del sitio; la M, al mapa de la web y la B al buscador de sitio.