
La obesidad es una enfermedad metabólica que se caracteriza por el aumento de la grasa corporal. No obstante, no todas las personas con exceso de peso cuentan con cantidades importantes de grasa. Los culturistas, por ejemplo, experimentan un aumento de peso a expensas del músculo y no de grasas.
La obesidad es una enfermedad crónica en cuyo origen convergen numerosos factores, desde la predisposición genética hasta el estilo de vida, indica el doctor Miguel Angel Rubio, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid. El especialista insiste en que para definir la obesidad es necesario distinguir entre factores estéticos y de salud. El hecho de que una persona no esté conforme con su peso no implica que sufra obesidad, ya que ésta siempre supone un riesgo importante para la salud.
El 14 por ciento de la población española es obesa. Además, el 58,9 por ciento de los hombres españoles y el 46,8 por ciento de las mujeres sufre sobrepeso. El doctor Rubio recuerda que la obesidad es una patología que afecta especialmente a los países industrializados y su incidencia va en aumento. Muestra de ello es la situación que se vive en países como Estados Unidos, donde el 50 por ciento de la población se ve afectada por obesidad y el sobrepeso.
El riesgo de la obesidad reside en que el exceso de tejido adiposo acelera y agrava enfermedades como la diabetes, la hipertensión, los trastornos cardiovasculares o algunos tipos de cáncer, como los gastrointestinales.
El origen de la obesidad se encuentra en el desequilibrio entre lo que comemos y lo que gastamos, indica el doctor Rubio. En este desequilibrio también intervienen factores genéticos y relacionados con el estilo de vida. Al menos el 30 por ciento de los casos de obesidad tienen un origen genético. De hecho, los hijos de padres obesos son propensos a padecer sobrepeso. Sin embargo, los factores más importantes están relacionados con el estilo de vida, como los hábitos alimentarios y el ejercicio físico.
Las costumbres adquiridas en la niñez determinarán el desarrollo futuro. De ahí la importancia de conocer los alimentos, sus propiedades y la mejor manera de prepararlos. La persona obesa debe adquirir conocimientos básicos de los alimentos, dieta equilibrada y formas de alimentarse (disminución de la grasa general y carbohidratos refinados, e incremento de la ingesta de frutas, verduras, hortalizas y legumbres), lo que le permitirá comer de una forma razonablemente sana y mantener el peso, señala la doctora Susana Monereo, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Getafe, en Madrid.