Dieta mediterránea y obesidad - DMedicina.com
Publicidad
Publicidad

Dmedicina.com


Dmedicina.com

Vida sana: Actualidad

Dieta mediterránea y obesidad

30/04/2002
La obesidad es una enfermedad que aparece como consecuencia de la combinación de varios factores de tipo ambiental y genético. Aunque los mecanismos fisiológicos que conducen a la obesidad aún no se conocen con precisión, sí está probado que la enfermedad aparece como resultado de un balance inadecuado entre el consumo y el gasto de energía.

Diversas investigaciones han demostrado que aunque la dieta de muchas personas obesas no contiene demasiadas calorías, las cantidades de grasa ingeridas por los obesos son muy elevadas. La dieta que predomina en los países occidentales abusa de las grasas animales al tiempo que contiene gran parte de dulces y productos de bollería, que aportan grasas e hidratos de carbono simples.

Existen datos epidemiológicos que muestran la existencia de una relación inversa entre el consumo de hidratos de carbono y el índice de masa corporal. Entre los grupos de población con un alto consumo de hidratos de carbono se observa una menor prevalencia de la obesidad que en aquellas zonas con alto consumo de grasas animales.

Aceite de oliva

Los estudios epidemiológicos muestran que al principio de la década de los 60 la prevalencia de la obesidad y el sobrepeso en los países mediterráneos era bastante inferior que en el resto de países industrializados. Si embargo, en las últimas décadas el estilo de vida y los hábitos alimentarios han cambiado entre la mayor parte de la población mediterránea, que tradicionalmente seguía una dieta basada en el aceite de oliva como principal fuente de grasa, el pan como alimento básico, la abundante ingesta de legumbres, verduras y frutas, y un consumo moderado de carne y productos lácteos.

Aunque el aceite de oliva tiene un alto contenido energético en comparación con otros tipos de grasas (9 kilocalorías por gramo), en la dieta mediterránea tradicional la cantidad de aceite contenida no es suficiente para provocar obesidad por sí misma. Este producto es la principal fuente de grasa, pero al mismo tiempo el consumo de grasa de origen animal es bastante bajo en la dieta mediterránea al tiempo que los alimentos de origen vegetal son ingeridos en mayores cantidades.

La dieta mediterránea tiene un alto contenido de hidratos de carbono complejos y fibra y proporciona un contenido energético acorde a las necesidades de una persona activa sin llegar a ser hipercalórica, por lo que su adopción ha de ser considerada como una medida de prevención de la obesidad. De este modo se consigue que la alimentación sea baja en grasa total y grasa saturada y aporte gran cantidad de antioxidantes, imprescindibles en la prevención de diversas enfermedades crónicas.
Herramientas de página
  • Delicious
  • Yahoo
  • Meneame
  • Digg
  • Technorati
¿Qué es esto?
Publicidad
Publicidad