
Una dieta implica la programación de los platos que se van a consumir y de los alimentos con los que se van a preparar. No conviene tener el frigorífico lleno, ya que supone un recurso a mano en los momentos de ansiedad. Además, comprar los alimentos durante una dieta se parece bastante a las compras durante las rebajas. La ansiedad puede llevarle a comprar alimentos altamente calóricos que no puede consumir o que incluso antes del régimen no ingería. A la hora de programar las compras puede seguir los siguientes consejos:
Al comprarComprar sin hambre: Durante la dieta cualquier alimento resulta apetitoso. Pero comprar después de haber comido puede reducir los impulsos y la ansiedad.
Haga una lista: La mejor manera de evitar tentaciones es la elaboración de una lista que incluya sólo los alimentos que necesita. De esta manera realizará la compra más rápido y no se detendrá a contemplar los alimentos que no le convienen.
Compre con frecuencia: Comprar con frecuencia reduce el interés por las novedades y el diseño de los productos.
Evite los alimentos elaborados: Los platos precocinados o preparados contienen mucha grasa y favorecen que se coma de manera impulsiva. Sin embargo, los alimentos que requieren cierta elaboración ayudan a mitigar la ansiedad.
Al cocinarLa comida no sólo resulta apetitosa por su sabor, sino también por su aspecto y olor. En conjunto supone una importante tentación para las personas que realizan una dieta. Por ello, la manera y el lugar en el que se guardan pueden determinar el éxito del régimen:
Esconder los alimentos: Es recomendable no comprar productos ricos en calorías para evitar tentaciones. En todo caso, si estos productos siguen en su despensa ocúltelos o colóquelos en estantes altos o apartados de difícil acceso. Esto evitará la alimentación automática y le dará tiempo para reflexionar sobre la necesidad de consumirlos.
Para picar: No todos los alimentos que sirven de tentempié o para picar son ricos en calorías. Puede recurrir a productos más saludables, como las frutas (zumos) y verduras (zanahoria, apio).
Racionar: Al cocinar los alimentos en el momento se corre el riesgo de preparar grandes cantidades y repetir raciones para que no sobre comida. Para evitarlo cocine con anterioridad, separe las raciones y congélelas.
Comer despacio: La sensación de saciedad en el estómago aparece a partir de los 20 ó 30 minutos desde que se ha comenzado a comer. Si come muy deprisa ingiere muchos alimentos antes de que aparezca esta sensación. Pero si come lentamente tendrá la sensación de estar más lleno con menos alimento.