Las coronariografías detectan lesiones más leves en mujeres
Los hombres y mujeres se diferencian en la presentación de síntomas de un infarto o una angina inestable y en el tratamiento que reciben. Esta es la conclusión principal de un estudio, realizado en el Centro Cardiovascular de la Universidad de Michigan, que publica
Heart.DM Nueva York
07/05/2008
Las diferencias de género también están presentes en las patologías cardiacas, según se desprende de los resultados de un estudio internacional que apunta que las mujeres y los hombres se diferencian en todo: desde los síntomas hasta el tratamiento.
El estudio, realizado por un equipo del Centro Cardiovascular de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), se publica en la edición electrónica de la revista Heart y está basado en los datos de 25.755 hombres y mujeres de 14 países que sufrieron una angina inestable o un infarto entre 1999 y 2006 y que formaban parte del Registro Global de Eventos Coronarios Agudos.
Uno de los hallazgos más llamativos de la investigación dirigida por Kim Eagle fue que las mujeres presentaban el doble de posibilidades respecto a los hombres de tener resultados normales en un examen de sus vasos sanguíneos. En las coronariografías no presentaban ninguna obstrucción de más del 50 por ciento en los vasos sanguíneos.
Esto se daba a pesar de que el resto de los resultados de las pruebas médicas indicaran que, definitivamente, habían sufrido un ataque cardiaco o una angina inestable.
De entre todos los pacientes con el mismo nivel de enfermedad arterial coronaria, las mujeres eran significativamente menos propensas que los hombres a recibir betabloqueantes, estatinas e inhibidores de la ECA -fármacos considerados cruciales para prevenir más episodios cardiacos-. Tampoco importaba la gravedad de las obstrucciones, ya que las mujeres recibían menos angioplastias y endoprótesis para dilatar sus vasos sanguíneos.
Seis meses después de un ataque cardiaco o una angina de pecho, las mujeres con enfermedad arterial más avanzada tenían más posibilidades de fallecer o de sufrir otro ataque o un ictus que los hombres.
Los síntomas que reportaban las mujeres cuando llegaban por primera vez al hospital eran frecuentemente diferentes de aquéllos de los que se quejaban los hombres. Mientras que el 94 por ciento de los hombres y el 92 por ciento de las mujeres informaron de que sentían dolor en el pecho, las mujeres que no citaban dicho dolor tenían más posibilidades de experimentar síntomas atípicos como náuseas y dolor de mandíbula.
"Se han hecho grandes avances en el tratamiento de las mujeres con enfermedades cardiacas, pero los datos de nuestro estudio muestran que aún queda mucho por avanzar. Además, necesitamos averiguar si las mujeres tienen obstrucciones invisibles a las coronariografías", ha explicado Eagle.