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La artroscopia es una técnica en continuo avance y que cada vez tiene más presencia en el abordaje de las patologías musculoesqueléticas.
María R. Lagoa. La Coruña - Jueves, 21 de Mayo de 2009 - Actualizado a las 00:00h.
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En el último congreso celebrado en La Coruña por la Asociación Española de Artroscopia se han presentado buenos resultados en el neuroma de Morton, tendón de Aquiles y en las tendinitis del tendón rotuliano.
La artroscopia se viene utilizando en nuestro país para el diagnóstico y tratamiento de las dolencias de las articulaciones (hombro, muñeca, rodilla, cadera, etc.). A través de un tubo de fibra óptica que se introduce en la zona dañada, se visualiza en una pantalla el interior de la cavidad articular de manera que se puede diagnosticar el daño con precisión y, en caso de ser necesario, realizar unas incisiones mínimas de 2-3 mm en el área afectada.
Prácticamente el 90 por ciento de las alteraciones de las articulaciones que necesitan tratamiento quirúrgico se pueden tratar mediante este procedimiento.
Sin embargo, en los últimos años la artroscopia ha ampliado tanto su campo de acción que ya no se limita a las articulaciones y sigue sumando indicaciones dentro de las estructuras musculo-esqueléticas.
Esta es precisamente la conclusión más importante de la mesa redonda que se ha organizado en la reunión científica de La Coruña sobre Nuevas indicaciones de la cirugía artroscópica, según su moderador, Javier Vaquero, que además ha presidido el comité científico y es jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
"La artroscopia salió de su sitio, las articulaciones, para tratar otras dolencias del esqueleto que no están dentro de una cavidad", ha dicho el moderador del debate. En España, por ejemplo, se trata con endoscopia la compresión del nervio mediano de la muñeca o la sección de la fascia plantar del pie. Pero en el congreso varios especialistas de prestigio han expuesto su experiencia en patologías que habitualmente no son objeto de esta técnica mínimamente invasiva.
Mujeres afectadas
José María Cabestany, jefe de la Unidad de Artroscopia de la Clínica CIMA de Cataluña, ha demostrado que la artroscopia es útil en el tratamiento de lo que clásicamente se conoce como neuroma de Morton, la compresión de uno de los nervios del pie, que habitualmente aparece en la base del tercer y cuarto dedo y que causa dolor tanto en la planta como en los dedos.
Es un problema que afecta sobre todo a mujeres, posiblemente como consecuencia de determinado tipo de calzado. Con la fibra óptica se llega al nervio y se libera, logrando resultados muy similares al método convencional y restando agresividad.
G. Paribelli, que desarrolla su actividad médica en Bolonia (Italia), ha explicado cómo se puede mejorar con la endoscopia la transposición del tendón del músculo dorsal ancho a la cabeza del húmero en las grandes roturas de los tendones rotadores del hombro. Se trata de una cirugía enorme y compleja, en la que este experto ha recurrido a la endoscopia para minimizar las incisiones. Ha presentado medio centenar de casos con resultados positivos.
Por su parte, el alemán Hans Passler, del Centro para la Cirugía de Pie y Rodilla de Heidelberg, ha enseñado el procedimiento que utiliza en las tendinitis del tendón rotuliano (rodilla del saltador), una patología frecuente en la medicina deportiva.
Ha defendido que el origen del dolor es la inflamación del tendón, que a su vez está relacionada con la longitud de la rótula: "Las personas con la rótula más larga tienen más posibilidades de sufrir tendinitis".
Partiendo de esta premisa, practica una técnica endoscópica con la que elimina un centímetro del hueso de la rótula en el polo inferior. En un estudio comparativo que ha presentado en el congreso, el método alivia el dolor de la tendinitis y el paciente se recupera antes.
En España los reumatólogos catalanes Marqués y Barceló presentaron en 1977 una monografía sobre la artroscopia que supuso su desarrollo en nuestro país. A partir de ese momento, la técnica invadió las universidades, la medicina pública y la privada. La primera articulación en la que se utilizó fue la rodilla y hasta los años 80 no se practicó en el hombro. Hoy se hacen artroscopias de prácticamente todas las articulaciones. En algunas patologías ha reemplazado a la cirugía abierta; así ocurre con la extirpación de menisco y el injerto de ligamento cruzado anterior. En total se realizan aproximadamente 200.000 artroscopias anuales en España, 15 millones en Europa y más de 20 millones en Estados Unidos. Según los datos de un estudio realizado por la Asociación Española de Artroscopia (AEA) hace tres años, el 78 por ciento de las artroscopias son de rodilla, el 17 por ciento de hombro, el 3 por ciento de tobillo y el 2 por ciento de otras articulaciones. Su rápida evolución condujo a la creación de sociedades científicas específicas. Ahora, la AEA organiza cursos de formación y estancias en hospitales para formar a los médicos residentes, ya que la artroscopia no está contemplada en muchos hospitales de la red sanitaria nacional.
El reemplazo total de la rodilla alivia el dolor y mejora la movilidad en pacientes con artritis avanzada, según un estudio presentado en la reunión anual de la Academia Americana de Cirugía Ortopédica.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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