Publicidad
Herramientas de contenido
Los recortes de plantilla en las empresas doblan el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular de los empleados que no son despedidos, según una investigación finlandesa que se publicará en marzo en British Medical Journal.
DM. Nueva York - Martes, 24 de Febrero de 2004 - Actualizado a las 00:30h.
compartir (¿qué es esto?)
El estudio, coordinado por Jussi Vahtera, del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional, ha incluido a 22.430 trabajadores y ha constatado que las repercusiones en la salud por el recorte de plantilla no sólo afectan a aquéllos que son despedidos. Para el trabajo se empleó un registro de empleo y defunciones de entre 1991 y 2000. De 1991 a 1993 el desempleo en Finlandia casi se triplicó, antes de que en 1996 concluyera la recesión.
Los trabajadores afectados más severamente por los recortes, es decir, los que perdieron más del 18 por ciento de sus compañeros durante los años más duros de la recesión, tenían un mayor riesgo de fallecer a consecuencia de una enfermedad cardiovascular. "Estos sujetos tenían una probabilidad cinco veces más elevada de morir de accidente cardiovascular en los cuatro años siguientes, comparados con las personas no afectadas ni directa ni indirectamente por los despidos", han concluido.
Para Jussi Vahtera, "el estrés laboral debe tomarse en serio". La plantilla que permanece después de un despido masivo tiene "más trabajo, menos control sobre éste y más inseguridad laboral", ha declarado a la revista New Scientist.
Los que sufrieron los recortes más graves en sus empresas también registraron un mayor número de bajas por problemas de salud. El mayor número de bajas correspondió a personas con contrato fijo, frente a los temporales.
Los sujetos con enfermedad cardiovascular preexistente que siguen tratamiento a largo plazo con sibutramina tienen un riesgo elevado de infarto de miocardio e ictus no fatal, pero no de mortalidad cardiovascular o por cualquier otra causa.