Publicidad
Herramientas de contenido
El Hospital Universitario de la Fe de Valencia ha terminado ya la realización del primer trasplante de cara en España. La intervención ha sido llevada a cabo por el cirujano Pedro Cavadas.
Redacción - Miércoles, 19 de Agosto de 2009 - Actualizado a las 09:52h.
compartir (¿qué es esto?)
Cirujano del Hospital La Fe de Valencia.
Vista:
El Ministerio de Sanidad ha informado que el receptor del trasplante de cara realizado por el doctor Pedro Cavadas entre ayer y hoy en el Hospital La Fe de Valencia es un hombre de 43 años que recibió los tejidos faciales de otro varón de 35 años, fallecido en accidente de tráfico, y que continúa ahora ingresado en el centro. Sanidad ha detallado que tras la extracción de los tejidos, que tuvo lugar entre las 19.00 y las 22.00 horas de ayer, un equipo de más de 30 personas, entre cirujanos y otros profesionales sanitarios del Hospital La Fe, procedió al implante de cara. La operación, ha finalizado a las 05.30 horas de hoy, tras 15 horas y media en quirófano.
El pasado 25 de junio, la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud dio su visto bueno a los dos primeros trasplantes de cara que están previstos que se realicen en España, concretamente en el citado Hospital de La Fe de Valencia y en el sevillano Virgen del Rocío. El 11 de agosto, autorizó la solicitud de un tercer trasplante de cara del hospital Vall d'Hebrón de Barcelona.
El coordinador de la Organización Nacional del Trasplante, Rafael Matesanz, defendió que se trataba de pacientes con graves alteraciones faciales, "no sólo estéticas sino también funcionales", en los que la comisión había valorado que "los riesgos que pueden tener el proceso y la inmusosupresión se ven de sobre compensados con los beneficios que se pueden obtener con este tipo de tratamiento.
Laboriosa
El pasado 25 de junio, el doctor
responsable de la operación, Pedro Cavadas, explicó que "el
trasplante facial es como cualquier otro pero técnicamente es mucho
más complicado", por lo que adelantó que la intervención
quirúrgica iba a ser larga. En opinión del cirujano, el trasplante
no sirve para recuperar la cara anterior del enfermo, que ya está
perdida, ni para darle la cara del donante, sino para restablecer un
rostro humano a una persona que no lo tenía.
En primer lugar, hay que "identificar las estructuras anatómicas" del receptor. El segundo paso es "sacar una parte complementaria del donante" y, el tercero, "reparar las estructuras dañadas", apuntó. Asimismo, el especialista en medicina reconstructiva mencionó que el receptor y el donante tienen que "ser del mismo sexo, de la misma raza y que coincidan en el grupo sanguíneo".
Entre otros logros, Cavadas y su equipo consiguieron en noviembre de 2008 trasplantar con éxito los dos brazos por encima del codo a un hombre de 28 años que había sufrido una amputación.
En todo el mundo se han realizado hasta hoy siete trasplantes de cara en Francia, Estados Unidos y China y otros cuarenta de extremidades superiores, tres de ellos en el Hospital La Fe, de Valencia, bajo la coordinación de Cavadas. Estos trasplantes están condicionados por la selección de donante y receptor -muy laboriosa, en el caso del rostro y por los efectos secundarios asociados a la inmunosupresión
El cuidado en la selección de los posibles candidatos debe extremarse, pues si el injerto fracasa no es como ocurre con un injerto de mano, en que el paciente volvería a su situación anterior; el daño que se produciría en la estructura de la cara, en caso de tener que retirar el injerto, empeoraría su estado previo.
Además, para hallar un donante no basta con la compatibilidad histológica; también hay que observar la morfometría, el tamaño, y el color y pilosidad de la piel. El receptor no va a reconocer la cara del donante en su rostro.
La microcirugía reconstructiva es la base de este tipo de trasplantes, pero también de la reparación de lesiones faciales, en extremidades y, según ha recordado Sicilia, cada vez más, de la reconstrucción mamaria.
La técnica no es actualmente un límite para este tipo de trasplantes, sino los inmunosupresores necesarios para evitar el rechazo, que en la piel es mucho más difícil de controlar que en los órganos sólidos. La experiencia es menor en esta clase de trasplantes y es más fácil un rechazo en la piel, lo que generaría un gravísimo problema, por eso se utilizan más inmunosupresores que en otros trasplantes y en dosis más altas. Osteoporosis, cáncer, insuficiencia renal y diabetes son algunos de los efectos indeseables que puede producir la medicación.
Los sujetos con enfermedad cardiovascular preexistente que siguen tratamiento a largo plazo con sibutramina tienen un riesgo elevado de infarto de miocardio e ictus no fatal, pero no de mortalidad cardiovascular o por cualquier otra causa.