Publicidad
Herramientas de contenido
La serotonina favorece la generación del trombo y tiene una relación directa con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. El tratamiento farmacológico de la depresión podría contribuir a la prevención de trombos y de estas enfermedades.
Karla Islas Pieck. Barcelona - Lunes, 18 de Enero de 2010 - Actualizado a las 00:00h.
compartir (¿qué es esto?)
La relación entre la depresión y el riesgo cardiovascular se ha sospechado desde hace algunos años, pero hasta el momento no se disponía de evidencia científica suficiente para confirmar esta hipótesis. Ahora, un estudio realizado por el grupo de investigación de Hemoterapia y Hemostasia del Hospital Clínico de Barcelona y del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps), dirigido por Ginés Escolar, ha descrito algunos mecanismos que explican la interacción entre esta patología psiquiátrica y el riesgo de sufrir un infarto agudo del miocardio.
Existen datos en la literatura medica que sugieren que la depresión es un factor que incrementa cuatro veces la mortalidad en los pacientes infartados, además de que se ha observado que la incidencia de estos eventos cardiovasculares es mayor entre los pacientes deprimidos.
El trabajo, que se publica en Journal of Thrombosis and Haemostasis, demuestra que la serotonina favorece los mecanismos de la coagulación y la generación de trombos, lo que está directamente relacionado con el riesgo de desarrollar patologías cardiovasculares.
Ana Galán, primera firmante de este artículo, ha explicado a Diario Médico que el experimento se ha realizado in vitro mediante el análisis de muestras de sangre de voluntarios sanos y se ha descubierto que los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), que son los fármacos que se utilizan actualmente para tratar los procesos depresivos, son también de utilidad para bloquear los efectos procoagulantes de la serotonina.
Próximos pasos
Hasta ahora, la serotonina había sido considerada un agonista poco relevante para las plaquetas, pero "se ha demostrado que no es tan débil como se pensaba", en palabras de Escolar.
A su juicio, es probable que el papel de la serotonina se haya infravalorado debido a las limitaciones metodológicas y de los modelos experimentales.
Estos nuevos hallazgos postulan a los receptores de la serotonina como una posible diana terapéutica para abordar a los pacientes con riesgo cardiaco, pero serán necesarios nuevos estudios para confirmar el beneficio real de estos fármacos.
Las personas con hemoglobina C (HbC), asociada con anemia hemolítica, y hemoglobina S (HbS), a su vez relacionada con la anemia drepanocítica, no suelen contraer la malaria.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
Otras webs de Unidad Editorial