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El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) sigue desarrollando su programa formativo a través de seminarios que pretenden fomentar la colaboración entre profesionales y la transmisión de conocimientos y avances médicos.
Juana Jiménez Alcalá. Córdoba | 22/06/2012 00:00
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Una de las últimas actividades ha estado dedicada al estudio de la HLA y la identidad. Así, Edgardo Carosella, del Departamento de Investigación Médica del Servicio de Estudios en Hemato-Inmunología del Hospital Saint-Louis de París, en Francia, ha explicado que se ha podido comprobar cómo el trasplante es muy bien tolerado en los enfermos trasplantados que expresaban en el órgano trasplantado la HLA-G. Carosella, que investiga sobre la aceptación y rechazo de los tejidos, comenzó a estudiar el problema de la identidad del individuo, es decir, "lo que hace que un ser humano reconozca lo que le es propio de lo que no le es". En concreto, estudia lo que hace que se mantenga la integridad biológica del individuo frente a bacterias, virus, otros microorganismos y células tumorales.
En cuanto a la identidad inmunológica, Carosella ha mencionado dos tipos de moléculas, una de ellas la HLA, que es la responsable de que cada uno sea diferente a los demás y, por tanto, único. La molécula HLA se puede dividir en distintos grupos, como la HLA-A, HLA-B, HLA-C y HLA-D. El otro tipo de molécula al que se refirió es la HLA-G, una molécula fetomaternal que permite que la madre no rechace a su hijo cuando está en el vientre. "La HLA-G se comporta como un escudo que protege las células que lo expresan", ha añadido Carosella, recordando que esta proteína desaparece después del nacimiento.
"El objetivo ahora sería conseguir la inducción de la expresión de esta molécula en los pacientes trasplantados por la acción de mediadores inmunológicos. La HLA-G está expresada en el ácido ribunocleico (ARN) celular, de manera que bajo la estimulación de un mediador como el interferón se puede expresar esa proteína". Carosella ya ha demostrado los beneficios que puede tener esta estimulación en los trasplantados para lograr que acepten otros órganos distintos a los suyos.
Repercusión terapéutica
El investigador ha hablado de las repercusiones que todo esto puede tener en cuanto a los tratamientos farmacológicos, porque la utilización de esos mediadores de la HLA-G puede ayudar a esa aceptación que en algunas ocasiones falla en los enfermos trasplantados.
Carosella se ha referido también a la relación que existe entre esta molécula, la HLA-G, con las células tumorales, asegurando que "la defensa de la célula donde está expresada dicha molécula puede ser nefasta cuando se expresa en células tumorales".
Los tumores también tienen en la expresión del ARN la molécula HLA-G y, por lo tanto, también pueden expresar la proteína. Si esto sucede, la HLA-G va a proteger a la célula tumoral de la acción de las células inmunes y el organismo no va a poder eliminar esas células tumorales, de manera que en el diagnóstico de evolución del tumor la expresión de esta molécula es importante para saber si es necesario tratar la molécula con un anticuerpo a fin de bloquearla y activar el sistema inmune para mejorar el abordaje global del tumor.
Los investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido) han llevado a cabo el mayor estudio de la secuencia de enfermedades humanas, ha sido publicado en Nature.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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