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Vitamina C para una piel sana

La vitamina C se ha revelado como una de las mejores armas antienvejecimiento, ya que su capacidad antioxidante previene el deterioro cutáneo, favorece la formación de nuevo colágeno y combate los radicales libres.

Elena Escala   |  28/05/2002 00:00

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Cada vez es más frecuente encontrar productos cosméticos basados en los beneficios del ácido ascórbico (vitamina C). “El uso tópico de vitamina C favorece el desarrollo de nuevo colágeno, proteína que mejora la elasticidad de la piel, y previene los efectos del envejecimiento al combatir los radicales libres”, ha explicado la doctora Aurora Guerra, jefa de la Sección de Dermatología del Hospital Doce de Octubre, de Madrid, durante el coloquio ‘La importancia de la vitamina C en la salud y en la piel’, organizado por Roche Vitamins.

Si bien no repara el daño ya sufrido por la piel, la vitamina C lo previene mejorando la resistencia de la piel. “La concentración de vitamina C que se alcanza por vía tópica es hasta 30 veces superior a la conseguida por vía oral y permanece en la piel hasta 48 horas, por lo que su efecto perdura y se puede alternar el producto con otros tratamientos”, ha señalado Guerra.

Aunque por sí misma no tiene propiedades fotoprotectoras, suele emplearse en los productos de protección solar por su efecto sobre los radicales libres producidos por los rayos ultravioleta B.

Sistema inmune

Pero la vitamina C no sólo tiene un efecto cosmético. También mejora "la respuesta del sistema inmune, acelera la recuperación de los resfriados comunes, aunque no los previene, y actúa como factor de protección del asma”, ha indicado el doctor Alfredo Entrala, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Alfonso X El Sabio, de Madrid.

Asimismo, el consumo de vitamina C está especialmente indicado en pacientes que sufren enfermedades gastrointestinales, cardiovasculares, articulares o respiratorias, entre otras. Por otra parte, existen personas más “susceptibles de desarrollar deficiencias de vitamina C, como es el caso de los fumadores, que necesitan un 40 por ciento más de esta vitamina que los no fumadores”.

No obstante, la población española parece no aprovechar los beneficios de esta vitamina, ya que, tal y como indica el Estudio EVE sobre consumo de vitamina C en España, “la ingesta se encuentra muy por debajo de lo recomendado en el 14 por ciento de los hombres y el 11 por ciento de las mujeres”, concluyó el especielista.

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