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Enfermedades:

Dermatitis atópica

¿Qué es?

La dermatitis atópica es una inflamación crónica pruriginosa en las capas superficiales de la piel y que se caracteriza por existir antecedentes personales y familiares de manifestaciones alérgicas por ejemplo, asma, rinitis alérgica, eccema.

Los afectados de dermatitis atópica suelen presentar muchos otros trastornos alérgicos. No está clara su relación con la dermatitis; algunas personas pueden tener una tendencia hereditaria a producir una excesiva cantidad de anticuerpos, como inmunoglobulina E, en respuesta a estímulos diferentes.

 

Causas

Se ha discutido el papel que juegan las alergias alimenticias. Varios estudios han incluido como causa de los brotes agudos de dermatitis atópica huevos, leche de vaca y maní, en especial en niños pequeños. Se ha encontrado un aumento de la unión de IgE a Staphylococcus aureus. La interacción de antígeno estafilocócico y anticuerpos antiestafilocócicos específicos pueden inducir a la liberación de células cebadas, causando prurito y agravando la dermatitis. En niños y adultos con dermatitis atópica sola, sin asma ni rinitis alérgica coexistente, es posible demostrar reaginas circulantes contra alergenos comunes.

Síntomas de Dermatitis atópica

En algunos casos la dermatitis atópica aparece en los primeros meses de vida. Los bebés pueden desarrollar lesiones rojas, exudativas y costrosas en la cara, el cuero cabelludo, en la zona de los pañales, en las manos, los brazos, los pies o las piernas. Por lo general, la dermatitis desaparece hacia los 3 o 4 años de edad, a pesar de que con frecuencia vuelve a aparecer.

Puede haber prurito muy intenso y prolongado, que produce con frecuencia trastornos emocionales, que algunos han interpretado erróneamente como la causa. Las lesiones se distribuyen de manera característica, invadiendo cara, cuello y parte superior del tronco ("capucha de mono"). Así mismo ataca los pliegues de los codos y las rodillas. En los lactantes, la erupción inicia en las mejillas y con frecuencia es vesicular y exudativa. En niños es seca, correosa, liquenificada. Los adultos suelen tener lesiones secas correosas, hiper o hipopigmentadas de distribución típica.

Por razones desconocidas, los individuos con dermatitis atópica de curso prolongado en ocasiones desarrollan cataratas entre los 20 y los 30 años de edad. En los que padecen dermatitis atópica, el herpes simple, que normalmente afecta a una pequeña zona y es leve, puede producir una grave enfermedad con eccema y mucha fiebre (eccema herpético).

 

 

Diagnósticos

El diagnóstico es clínico, pero incluye dos o más de las siguientes características: antecedentes personales o familiares de enfermedades atópicas, reactividad inmediata a las pruebas cutáneas, dermografismo blanco o blanqueamiento tardío a agentes colinérgicos, cataratas subcapsulares anterior o posterior y cuatro o más de las siguientes características: palmas con xerosis, histiosis o hiperlineales, Pitiriasis alba, queratosis pilaris, oscurecimiento infraorbitario/palidez facial, pliegues infraorbitarios de Dennie-Morgan, aumento de la IgE sérica, queratocono, tendencia a dermatitis inespecífica de las manos y propensión a infecciones cutáneas repetidas.

Tratamientos

No existe cura, pero ciertas medidas pueden resultar beneficiosas. Evitar el contacto con las sustancias que ya se sabe que irritan la piel puede prevenir la erupción. Las medidas terapéuticas son generales y rara vez se requiere de hospitalización. Solo en casos graves y extensos esta indicada la corticoterapia sistémica. Así como es recomendable, el manejo de antibióticos por la gran cantidad de Staphylococcus aureus que suelen haber en piel.

 

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