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Última actualización: Martes, 3 de Agosto de 2010 - Actualizado a las 14:26h.
El hirsutismo es el crecimiento excesivo de vello en mujeres, en zonas en las que no suelen tener puesto que son andrógeno-dependientes: labio superior, patillas, barbilla, cuello, areolas mamarias, tórax, en área inmediatamente superior o inferior al ombligo, así como en ingles, muslos, espalda. Frecuentemente se asocia a acné, a caída de cabello y a irregularidades menstruales.
Tanto los varones como las mujeres pueden desarrollarlo. Esta característica es frecuentemente de tipo familiar, particularmente entre las personas de procedencia mediterránea. En las mujeres y los niños, puede ser consecuencia de una alteración de la hipófisis o de las suprarrenales que causa una producción excesiva de esteroides masculinizantes (virilización). La vellosidad excesiva es frecuente tras la menopausia y en las personas que utilizan fármacos anabolizantes o corticosteroides. La enfermedad también puede desarrollarse en las personas que utilizan otros fármacos, como el minoxidil, que se usa para controlar la presión arterial. También puede presentarse en personas que padecen porfiria cutánea tarda.
En líneas generales se puede decir que el aumento de alguno de los esteroides androgénicos que lleve a un incremento en la concentración de Dihidrotestosterona. En esta situación de hiperandrogenismo, el pelo fino y poco pigmentado, se convierte en grueso y oscuro. Hay hirsutismo en:
1.
Haciendo una historia clínica que permita conocer, la fecha de inicio del crecimiento del pelo, o del acné o de la caída del cabello, así como la evolución posterior; fecha de la primera menstruación y periodicidad de las siguientes.
2
. Haciendo una detenida exploración física para cuantificar la intensidad, longitud y grosor del vello y del cabello, evaluándolo por zonas según criterios internacionales.
3
. Realizando determinaciones entre el segundo y noveno día del ciclo menstrual de las hormonas que puedan estar implicadas, según los datos recabados de la historia clínica y de la exploración. En términos generales, suele necesitarse determinación de Testosterona, Dehidroepiandrosterona-sulfato, Androstendiona, 17-Hidroxiprogesterona, Proteína transportadora de hormonas sexuales, Glucurónido, Hormona Luteinizante y Foliculo-estimulante. Ante la sospecha de Hiperplasia Suprarrenal tardía, convendrá hacer un test de estimulación con ACTH.
Los más eficaces son los que combinan Estrógenos y un Antiandrógeno, durante un periodo de un año. El antiandrógeno –Espironolactona, Acetato de Ciproterona, Flutamida, etc-, se elige dependiendo de la causa del hirsutismo. Además, las pacientes pueden someterse a los cuidados cosméticos que deseen, por razones estéticas, como depilación láser, aunque evidentemente estos procedimientos no solucionan ni total ni parcialmente la causa productora el hirsutismo. La Hiperplasia suprarrenal tardía, requiere tratamiento con corticoides de por vida.
En los seis primeros meses de tratamiento no suele percibirse ningún efecto beneficioso aparente; a partir del sexto mes, el vello se hace más fino y corto, y la necesidad de depilación se va espaciando. En ocasiones se requiere un segundo ciclo a los seis meses de terminar el primer tratamiento con un antiandrógeno de acción más fuerte e incluso algunas personas precisan un tercer ciclo.
Hacer ejercicio obligado podría ayudar a reducir la ansiedad y la depresión tanto como si se hace de forma voluntaria, según un estudio realizado en Estados Unidos.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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