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La acidez de estómago consiste en una especie de quemazón o ardor sube hasta la laringe. Lo normal es que el cardias permanezca cerrado mientras se hace la digestión. Sin embargo, en ocasiones, esta válvula se relaja y deja pasar los ácidos gástricos al esófago. Este proceso se denomina reflujo gastroesofágico. Hay que tener en cuenta que los tejidos del esófago se resiente con la acción del ácido y esto puede dar lugar a una enfermedad llamada esófago de Barrett, el paso previo al cáncer de esófago.
Aproximadamente un tercio de la población sana experimenta reflujo gastroesofágico al menos una vez al mes. El reflujo suele ir acompañado de pirosis, la sensación de ardor y acidez en el esófago y no constituye en sí mismo una enfermedad, pero si se repite muy a menudo puede ocasionar importantes trastornos.
El síntoma más común del reflujo es la pirosis o el ardor de estómago y del esófago, pero también se puede experimentar regurgitaciones, o un sabor ácido y amargo que invade la boca. Se diferencia de las náuseas en que no se acompaña por contracciones de la pared abdominal. Otros síntomas que acompañan al reflujo son la disfagia o dificultad para tragar, que puede producir cierto dolor. Esta alteración puede producirse en los casos más graves o incluso podría ser una señal de cáncer esofágico. Junto con la disfagia puede producirse un dolor en el pecho, a la altura del esternón; es importante no confundirlo con una angina de pecho o un infarto.
Además de evitar ciertos alimentos, el café, el tabaco y el alcohol, cuando se produzca un episodio de acidez se debe evitar tumbarse, puesto que esta posición favorece la subida de los ácidos al esófago. Es preferible reposar con la cabeza por encima del tronco para facilitar la bajada de los jugos. Si el reflujo gastroesofágico se repite con mucha frecuencia, es recomendable acudir a un especialista, para determinar la causa, puesto que los síntomas del reflujo pueden estar ocultando una úlcera.
En caso de aparición ocasional del ardor de estómago, los antiácidos pueden aliviar el dolor, pero siempre que se consuman de vez en cuando y bajo un asesoramiento médico.
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Hepato-Gastroenterology va a publicar un estudio de Josep Llach, jefe de la Sección de Endoscopia Digestiva del Hospital Clínico de Barcelona en el que se analiza el rendimiento diagnóstico de la cápsula endoscópica.
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©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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