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El abordaje laparoscópico de la colitis isquémica tiende a crecer

Aunque la cirugía abierta sigue siendo la elección principal en colitis isquémica grave, a la hora de realizarla -alrededor del 85 por ciento de los casos- los cirujanos coinciden en señalar que la laparoscopia irá ganando terreno en este campo en un futuro inmediato.

Enrique Mezquita. Valencia - Viernes, 19 de Junio de 2009 - Actualizado a las 00:00h.

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La colitis isquémica es una patología provocada por una insuficiencia circulatoria aguda del intestino grueso o colon y se caracteriza por síntomas como el dolor abdominal y las deposiciones con sangre desnaturalizada.

Además, la patología provoca una afectación del estado general del paciente, con alteraciones que van desde fiebre o malestar abdominal hasta signos graves como hipotensión, oliguria, alteración en el equilibrio ácido-base y choque.

La incidencia de esta patología es de entre nueve y diez casos por cien mil habitantes al año y, en función de la gravedad del daño isquémico, existen tres tipos: casos leves, moderados y graves.

  • La laparoscopia debe realizarse en centros que tengan gran experiencia, porque requiere una curva de aprendizaje muy importante

El abordaje quirúrgico de la colitis isquémica está reservado a los casos graves, que representan el 20-25 por ciento del total.

Y aunque la cirugía abierta sigue siendo la elección principal, a la hora de realizarla -alrededor del 85 por ciento de los casoslos cirujanos coinciden en señalar que, a pesar de la importante curva de aprendizaje que requiere, la laparoscopia irá ganando terreno en este campo en un futuro próximo.

Según ha señalado Rafael Alós, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital de Manises, en Valencia, a Diario Médico, "dado que la técnica quirúrgica y los principios que deben seguirse son los mismos en ambos abordajes -resección del intestino afecto y, en función de las condiciones del paciente, realización de anastomosis o estoma-, los resultados son similares, pero con la cirugía laparoscópica tenemos ventajas adicionales, como la reducción de la analgesia, menor estancia e íleo postoperatorio, entre otros".

Duda diagnóstica
Además, la laparoscopia puede resultar útil en casos de duda diagnóstica, "aunque esta situación es menos frecuente y se circunscribe generalmente a casos moderados que no evolucionan bien".

No obstante, Alós ha reconocido Alós que "actualmente debe realizarse sólo en centros que posean gran experiencia laparoscópica, ya que requiere un adecuado aprendizaje ".

La experiencia ha demostrado que la cirugía abierta está consolidada para tratar la colitis isquémica, "mientras que el abordaje laparoscópico, aunque difícil, se irá imponiendo a pesar de las dificultades intrínsecas que a veces representa".

En su intervención en el congreso nacional de Patología Digestiva, ha explicado que estas dificultades "se centran en el manejo del intestino grueso isquémico, que tiene mayor riesgo de perforación al manipularlo, y en los pacientes obesos".

Por otro lado, Alós ha señalado que "se debe tener gran precaución en la movilización del colon, evitando coger su luz, lo cual podría ocasionar su apertura y la consiguiente contaminación peritoneal".

 

Colonoscopia y Angiotac

Como en cualquier ámbito médico, el diagnóstico precoz es muy importante en la colitis isquémica. Rafael Alós ha señalado que "es muy importante pensar en ella, ya que puede pasar desapercibida y confundirse con diverticulitis, enterocolitis agresiva o dolor abdominal funcional o inespecífico". La técnica básica de exploración para su detección y diagnóstico precoz es la colonoscopia, que permite conocer el grado de afectación isquémica en función del tamaño de las úlceras o aftas y de la cantidad de mucosa cólica residual. En ocasiones se recurre a la realización de un angioTAC para delimitar mejor qué territorio del colon está isquémico. En los casos leves y moderados detectados precozmente, "se puede recurrir a la radiología intervencionista con el fin de mejorar la irrigación, bien a través de la infusión selectiva de papaverina u otros vasodilatadores o mediante algún tipo de angioplastia, con lo cual intentamos evitar la progresión del daño tisular y la posible cirugía". El afectado tipo es un "enfermo añoso, hipertenso, con arteroesclerosis generalizada y diabético", aunque también aparece en enfermos más jóvenes que se han sometido a cirugía aórtica aneurismática. Además, destaca que la colitis isquémica "puede debutar con cualquier grado de intensidad". Tanto los casos leves como moderados tienen un abordaje conservador -heparina, antibioterapia de amplio espectro y reposición hidroelectrolítica-, pero en el segundo caso es muy importante controlar su evolución, ya que en cualquier momento puede requerir cirugía ante el agravamiento de la sintomatología.

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