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Investigadores del Instituto Salk de California han identificado las bases moleculares que originan la aparición de la diabetes tipo 2, el tipo de diabetes mellitus que suele desarrollarse durante la edad adulta y que supone el 90 por ciento de los casos de la enfermedad. Este hallazgo podría permitir el desarrollo de un nuevo fármaco que actuase previniendo la resistencia a la insulina.
Redacción Ondasalud.com | 14/11/2003 00:00
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El coordinador del trabajo, Marc Montminy, explica en la revista Nature, cómo han localizado las sustancias químicas del organismo que controlan la transformación de los azúcares o de la grasa en energía.
Cuando el organismo dispone de mucha cantidad de grasa o lípidos, tiende a quemarla para obtener energía en lugar de emplear el azúcar con este fin. El resultado es un exceso de azúcar en la sangre y por tanto un aumento del riesgo de desarrollar la diabetes. Además, los lípidos pueden impedir la recaptación de insulina por mecanismos desconocidos, lo que favorece la aparición de la resistencia a la insulina, un factor que predice la diabetes.
Al igual que un control remoto que funciona con pilas, la habilidad de la insulina para procesar la glucosa puede agotarse por un exceso de uso. Al final, a la insulina le cuesta más satisfacer las necesidades energéticas de los músculos y las células, porque no consigue que la glucosa alcance su destino", ha explicado Montminy. Su investigación ha identificado el transmisor químico que conduce a este estado de resistencia a la insulina, lo que puede ayudar a diseñar tratamientos más eficaces contra esta patología.
El equipo de Montminy ha estudiado los efectos del ayuno en ratones, que se utilizan como modelo experimental por la similitud de sus respuestas metabólicas con las humanas, y ha determinado que la molécula que regula tanto el almacenamiento y quema de grasas en el hígado, como la producción de glucosa es la misma, llamada CREB.
El equipo considera que si se desarrollase una sustancia que inhibiera la acción de la CREB en una situación de diabetes se podría lograr una terapia efectiva contra la enfermedad. El fármaco se podría utilizar combinado con las glitazonas, que aumentan la sensibilidad de la insulina de los tejidos.
La bacteria Bifidobacterium bifidum, famosa por sus propiedades probióticas, se sirve de una serie de proteínas especializadas para colonizar el intestino.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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