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Hepato-Gastroenterology va a publicar un estudio de Josep Llach, jefe de la Sección de Endoscopia Digestiva del Hospital Clínico de Barcelona y miembro del Ciber EHD, y de otros investigadores de este mismo grupo, en el que se analiza el rendimiento diagnóstico de la cápsula endoscópica y la enteroscopia de doble balón (EDB) para valorar el enfoque terapéutico y los resultados clínicos de ambas exploraciones.
REDACCIÓN - Viernes, 3 de Julio de 2009 - Actualizado a las 00:00h.
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El trabajo concluye que el uso complementario de la EDB y la cápsula es útil en el manejo de los pacientes que presentan hemorragia digestiva de origen indeterminado.
La posibilidad de efectuar tratamiento endoscópico mediante la EDB sugiere que este procedimiento puede evitar la necesidad de tratamiento quirúrgico de algunos de los pacientes que presentan hemorragia digestiva de origen indeterminado.
El trabajo se llevó a cabo en 40 pacientes (24 hombres y 16 mujeres) con este tipo de hemorragia. En el curso de un mes, los pacientes fueron explorados, como mínimo, con una endoscopia y una colonoscopia con resultados negativos.
Posteriormente, y en un periodo de siete días, los pacientes fueron examinados con la cápsula endoscópica y posteriormente con la EDB. La cápsula mostró que el 60 por ciento de los pacientes padecían angiodisplasia (lesión vascular); el 15 por ciento, úlcera; el 7 por ciento, sangre y coágulos con lesión no identificada, y en dos pacientes había tumores (7 por ciento).
La EDB, además, permitió tratar al 60 por ciento de los enfermos (con coagulación mediante argón plasma para el tratamiento de la angiodisplasia en la mayoría de casos) y obtener biopsias histológicas en nueve casos; en dos de ellos se identificaron tumores que fueron tratados mediante cirugía, en cuatro se confirmó la existencia de enfermedad de Crohn y tres pacientes con úlceras no específicas únicamente recibieron seguimiento clínico.
Ninguno de los enfermos con diagnóstico de hemorragia por angiodisplasia tratado endoscópicamente requirió cirugía. Por consiguiente, el estudio demuestra la importancia de la cápsula endoscópica en el diagnóstico de la enfermedad; sin embargo, no permite el manejo terapéutico.
Lo más significativo del estudio es que el 60 por ciento de los pacientes (sobre todo aquéllos que presentaban angiodisplasia) pudieron ser tratados endoscópicamente y de forma exitosa mediante la EDB.
Este procedimiento se basa en un tubo de 200 centímetros de longitud y 8,5 milímetros de diámetro que posee un sobretubo flexible de 140 cm de longitud y dispone de dos balones (globos) que se hinchan con un sistema de presión controlada que va plegando el intestino durante su avance.
De esa forma se visualizan tramos del intestino delgado que resultaban inaccesibles hasta hace poco.
Se ha sugerido que la enteroscopia es el método más completo para la exploración del intestino delgado, conjuntamente con la cápsula endoscópica, especialmente en el estudio de los pacientes con hemorragias digestivas de origen indeterminado y en otras lesiones intestinales como la sospecha de una enfermedad de Crohn, la poliposis y en alteraciones radiológicas del intestino delgado.
La exploración se realiza como una endoscopia introduciendo el enteroscopio por la boca; en algunas ocasiones se requiere introducirlo por vía anal para visualizar los tramos finales del íleon.
La glutamina tiene un efecto protector sobre la mucosa con enfermedad de Crohn, según los datos de un estudio del Instituto de Biomedicina (IBIOMED), que se publica en Journal of Nutrition.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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