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Los cerdos pueden convertirse en una fuente de órganos para el trasplante en humanos, según un reciente artículo científico. Esta terapia potencial, denominada xenotrasplante, consiste en injertar órganos de animales a hombres, pero todavía no es aplicable porque aún no ha solventado el problema del rechazo. Sin embargo, en este trabajo se aportan nuevos datos que allanan el camino.
Redacción - Miércoles, 23 de Octubre de 2002 - Actualizado a las 00:00h.
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María Luisa Lavitrano, de la Universidad de Milán, en Italia, indica que si se modifica genéticamente a los cerdos se pueden desarrollar órganos para el trasplante humano sin causar rechazo inmunológico en el paciente trasplantado. Este rechazo, que también puede ocurrir cuando el órgano injertado proviene de una persona, se produce cuando las defensas del organismo ven al órgano como un agente extraño y patógeno del que hay que defenderse y lo atacan.
Con la modificación genética, los investigadores pueden conseguir que nazcan cerdos portadores de determinado gen humano (hDAF) que puede ser de ayuda para evitar el rechazo.
Esta técnica se ha experimentado con órganos procedentes de cerdos y trasplantados a primates no humanos (determinadas especies de monos). Sin embargo, según apuntan los investigadores en su trabajo publicado en la revista científica ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, para que esta técnica resultara útil en humanos, los órganos procedentes de cerdos tendrían que portar cinco o seis genes humanos diferentes. Un hecho que aleja la posibilidad de que estos animales se conviertan en potenciales donantes para el hombre.
Los cambios en la flora intestinal podrían ser indicadores muy valiosos para determinar el riesgo o para ayudar a diagnosticar algunas enfermedades.