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Un grupo de investigadores estadounidenses publican hoy en Science Translational Medicine una nueva serie de biomarcadores, obtenidos a partir de bases de datos sobre pacientes cardiacos, que podrían indicar en cuáles de estos enfermos un nuevo infarto de miocardio resultaría fatal. En concreto, los autores proponen que la variabilidad morfológica cardiaca, la discrepancia simbólica del ECG y los patrones del ritmo cardiaco son buenos predictores.
Redacción | 29/09/2011 00:00
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Un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, junto con científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts y el Hospital Brigham and Women, en Boston, han obtenido nuevos biomarcadores para predecir en qué pacientes cardiacos un nuevo infarto de miocardio puede ser fatal. El hallazgo se publica hoy en Science Translational Medicine. Los autores, encabezados por Zeeshan Syed, profesor de la Universidad de Michigan, han desarrollado los biomarcadores a partir de información recogida en bases de datos informatizados (datos de electrocardiograma o ECG), que se recopilan rutinariamente en pacientes que han sufrido ataques cardiacos.
A diferencia de los marcadores bioquímicos más comunes, estos marcadores obtenidos a través del sistema informático pueden detectar anomalías que no causan cambios en la bioquímica sanguínea. El equipo desarrolló tres biomarcadores claves: variabilidad morfológica, que describe la diferencia entre latidos de corazón consecutivos; discrepancia simbólica, que observa la variación del ECG durante largos periodos de tiempo en comparación con los ECG de otros pacientes, y los patrones de ritmo cardiaco, que detecta pautas en los cambios en dicho ritmo. Después, los investigadores midieron estos biomarcadores en 4.557 pacientes durante un periodo de dos años, utilizando datos tomados de un monitor portátil conectado a electrodos que continuamente registra los ritmos del corazón durante sus actividades cotidianas. Así descubrieron que los tres biomarcadores se asocian con un mayor riesgo de muerte en determinados pacientes. Los resultados sugieren que estos marcadores podrían ayudar a los pacientes que han sufrido un infarto cardiaco a escapar un destino fatal.
n (Science Transl Med 2011: 3; 102ra95).
Los pacientes con enfermedad cardiaca con telómeros más largos viven más, lo que indicaría que esta medida está vinculada, además de a la edad, a la supervivencia.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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