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El ejercicio y el tratamiento con acupuntura podrían reducir la actividad del nervio simpático en las mujeres con el síndrome de ovario poliquístico. Así ha concluido un estudio publicado en American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology.
Redacción - Lunes, 29 de Junio de 2009 - Actualizado a las 18:45h.
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El fin que perseguían los investigadores era buscar un tratamiento para el ovario poliquístico sin efectos secundarios. Por ello centraron su investigación en analizar si el ejercicio físico y la acupuntura disminuían la actividad del nervio simpático en las mujeres con este síndrome. Realizaron tres grupos con 20 mujeres que tenían una media de 30 años: 9 con una frecuencia baja de electro-acupuntura; 5 realizaban ejercicio físico; y un tercer grupo de control con seis mujeres.
El grupo que recibió acupuntura se sometió a 14 tratamientos durante las 16 semanas que duró el estudio. Los músculos abdominales y la parte posterior de la rodilla fueron los puntos que recibieron estímulos con una carga eléctrica de baja frecuencia que provocaba contracción del músculo sin llegar al dolor o molestia. Los ejercicios del segundo grupo consistían en caminar a un buen ritmo, hacer bicicleta o cualquier otro ejercicio aeróbico al menos tres veces a la semana durante 30-45 minutos, manteniendo una frecuencia del pulso de 120 latidos por minuto.
Los resultados muestran que tanto en el grupo de ejercicio como en el de acupuntura hubo una disminución significativa de la actividad muscular del nervio simpático comparado con el grupo de control. El tamaño de la cintura disminuyó en las mujeres que recibieron el tratamiento de acupuntura, además de experimentar menos irregularidades de la menstruación y una disminución significativa de testosterona; mientras que en las que realizaron ejercicio disminuyó el peso y el índice de masa muscular.
Las hormonas tiroideas no sólo modulan el metabolismo lipídico, sino que también tienen un papel imprescindibe en la regulación del balance energético en el hipotálamo. Este hallazgo podría ayudar a establecer nuevas pautas para regular la masa corporal y la obesidad.