Publicidad
Herramientas de contenido
Los estudios de investigación básica demostraron hace tiempo que los estrógenos ejercen efectos positivos sobre el árbol cardiovascular y, por extensión, reducen el riesgo de padecer eventos de ese tipo.
Enrique Mezquita - Martes, 16 de Junio de 2009 - Actualizado a las 00:00h.
compartir (¿qué es esto?)
Pero los grandes ensayos clínicos con terapia hormonal realizados a principios de la década no obtuvieron esa conclusión y, además, sembraron cierta alarma y confusión porque reflejaban un incremento del riesgo cardiovascular en las pacientes.
La explicación de esta aparente contradicción, según ha explicado Francisco Quereda, jefe de Sección del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de San Juan de Alicante y profesor de la especialidad en la Universidad Miguel Hernández, de Elche, es que "fueron realizados en mujeres que, por término medio, presentaban diez años de menopausia al iniciarse la terapia hormonal".
En cambio, ha señalado que los nuevos datos y estudios muestran que "el empleo de la terapia hormonal en el momento de la perimenopausia o la posmenopausia inmediata no aumenta el riesgo cardiovascular, sino todo lo contrario". A ello contribuye que "en ningún momento el árbol cardiovascular deja de contar con la protección de los estrógenos".
El especialista ha remarcado que los hallazgos actuales no contradicen los estudios previos, sino que ambos se corresponden con dos tipos de pacientes distintas. "Los estudios iniciales fueron la demostración de que iniciar la terapia hormonal tras ocho o diez años sin estrógenos provoca un incremento del riesgo cardiovascular.
Y hoy en día sabemos que esto ocurre porque cuando la placa de ateroma está instaurada, evolucionada y complicada, es muy probable que la introducción de estrógenos la modifique e incremente así el riesgo. Sin embargo, si siempre se mantienen los estrógenos, se evita su aparición y progresión".
En cualquier caso, lo que queda meridianamente claro es que "la alarma generalizada e indiscriminada que se levantó respecto al tema cardiovascular no estaba justificada", aunque también ha reconocido que "hay que seguir investigando en este campo".
La ventaja de España
Los últimos resultados tienen un impacto directo en nuestro país, ya que "históricamente hemos dado terapia hormonal a las mujeres que, según los estudios, más se benefician de ella". Según Francisco Quereda, "la mayoría de las mujeres que la reciben en España se dividen en dos grandes grupos: menopáusicas antes de los 50 y mujeres que la emplean para los sofocos entre los 50 y 55 años, pero en continuidad con el mantenimiento de sus propias hormonas".
Además, cada vez es mayor el reconocimiento de que la menopausia precoz es un factor de riesgo cardiovascular de primera magnitud.
De forma muy gráfica, ha afirmado que "es tan importante como la diabetes".
Proporcionar anticoncepción de emergencia a las mujeres antes de que la necesiten no reduce la tasa de embarazos, aunque sí favorece que el empleo de esta medida sea más rápido y que se recurra a ella en más ocasiones. Una revisión de ensayos que publica hoy la Colaboración Cochrane analiza el efecto de proporcionar a las mujeres una especie de botiquín de anticoncepción de emergencia.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
Otras webs de Unidad Editorial