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SU PAPEL SE REFUERZA CON LA APARICIÓN DEL Vph

La interpretación colposcópica, esencial en el cáncer de cérvix

La interpretación de los datos colposcópicos es esencial para el manejo adecuado de las lesiones del cuello uterino o de cérvix. Además de la pericia profesional, nuevos sistemas tecnológicos podrían introducir mejoras significativas para el diagnóstico y el tratamiento.

Raquel Serrano   |  07/09/2012 00:00

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Pluvio Coronado y José Antonio Vidart

Pluvio Coronado y José Antonio Vidart, ginecólogos del Hospital Clínico de Madrid. ()

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La patología del tracto genital inferior es muy extensa. La citología alude al cribado de cáncer de cuello de útero o cérvix, pero la colposcopia también cumple un papel destacable en la evaluación ocular del cuello uterino. "Aunque es una prueba común, no es bien conocida por los ginecólogos porque es una técnica subjetiva, de aprendizaje complejo y para la que no hay demasiada formación, más aún cuando en el panorama ha entrado el virus del papiloma humano (VPH)", han señalado a DM José Antonio Vidart Aragón y Pluvio Coronado, catedrático y jefe del Servicio, y adjunto y profesor asociado, respectivamente, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico de Madrid, que han dirigido un curso sobre colposcopia en el tracto genital inferior celebrado en Madrid.

  • Con citología negativa y test VPH positivo, se recomienda genotipar para confirmar los subtipos 16 y 18; entonces se pasaría a colposcopia y biopsia

Máxima sensibilidad
Vidart ratifica que la citología es una técnica de cribado sumamente útil, pero tiene poca sensibilidad. Por su parte, la colposcopia proporciona una gran sensibilidad, aunque escasa especificidad. En los últimos años, por su elevada incidencia, se está empezando a introducir el test del VPH al cribado para obtener la máxima sensibilidad y especificidad y, en algunos casos, genotipar el virus, fundamentalmente los fenotipos 16 y 18, los más prevalentes y agresivos y que producen el 75 por ciento de los cánceres de cérvix.

Según los profesionales, la interpretación colposcópica es uno de los retos de esta especialidad. En este contexto hay que distinguir, según Vidart, lo que es auténtico cribado de lo que son pruebas más complementarias. "Actualmente, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia aconseja que, a partir de los 30 años, la primera muestra sea de un test del VPH junto con la citología".

El valor predictivo negativo del test del VPH es tan importante que si las dos pruebas son negativas se pueden repetir a los cinco años. "Sin embargo, si la citología es negativa y el test del VPH es positivo es conveniente genotipar para determinar si se trata o no de los tipos 16 o 18, lo que nos llevaría a pasar a la colposcopia porque marca la zona alterada y en la que habría que realizar la biopsia, que es el diagnóstico definitivo de una lesión".

  • El futuro investigador se empieza a centrar en vacunas terapéuticas, no preventivas, con efecto cuando ya está instalada la lesión

El Clínico de Madrid es el tercer hospital en Europa que prueba un novedoso sistema de colposcopia digital computerizada denominado DYSIS que lleva a cabo un mapeo en color de las lesiones determinando la topografía; marca su localización, su tamaño y el grado de malignidad. "Estudios preliminares revelan que el colposcopista alcanza mayor sensibilidad cuando emplea este sistema: independientemente de la experiencia, se producen más aciertos", según Coronado.

En relación con el VPH, existen nuevos test, como el Cintec, que determinan una serie de proteínas que si se detectan en la citología pueden relacionarse con un riesgo de progreso a una lesión mayor, lo que también dicta un seguimiento más esctricto.

Incipiente transformación Esta prueba, que se encuentra en ensayo en el Clínico como parte de un estudio multinacional y podría en un futuro incorporarse como parte del diagnóstico precoz del cáncer y al tratamiento de las lesiones precursoras, se compone de un test dual. Juntos ofrecen información, por vía inmunohistoquímica, de si una célula está empezando a sufrir una serie de transformaciones que pueden evolucionar, hecho que podría variar el tratamiento junto con el futuro desarrollo de vacunas terapéuticas.

 

PROTEGER LA VULVA

Las lesiones de la vulva, aunque son de las menos prevalentes del tracto genital inferior -suponen alrededor de un 4 por ciento de todos los cánceres ginecológicos-, cuando aparecen suelen ser mutilantes, pues en la mayoría de los casos es necesario resecar zonas amplias. Así, los profesionales barajan distintas opciones para reducir la morbilidad de las cirugías. "Además de las ventajas que ha añadido el estudio del ganglio centinela en cáncer de vulva, al igual que en el de mama, existen posibilidades de realizar incisiones más pequeñas -se habla incluso de linfadenectomía inguinal por laparoscopia-, así como de llevar a cabo histerectomías menos radicales en pequeñas lesiones", ha indicado Pluvio Coronado. Para cáncer de vulva no está establecido un cribado, pero "se pueden descubrir lesiones por observación", ha dicho José Antonio Vidart.

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