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Enfermedades:

Malaria

¿Qué es?

El paludismo o malaria es una infección de los glóbulos rojos causada por el Plasmodium, un organismo unicelular. Esta infección es una de las enfermedades más antiguas. Existen datos que sugieren su presencia en el hombre prehistórico y ya se describe en papiros egipcios y en los mitos chinos, donde se define como la acción conjunta de tres demonios. Uno con un martillo (símbolo de la cefalea), otro con un cubo de agua helada (representativo de los escalofríos) y otro con un horno ardiente (la fiebre).

Causas

Es una de las enfermedades infecciosas más frecuentes y uno de los principales problemas de salud para el viajero. Hay cuatro especies del género plasmodium (el parásito causante del paludismo) que transmiten la enfermedad al ser humano: Plasmodium vivax, P. Ovale, P. Malariae y P. Falciporum (el más mortífero). La causa principal de paludismo es el cumplimiento incorrecto de la quimioprofilaxis.

El riesgo de infección varía en función del itinerario, la duración del viaje, la época del año (época de lluvias, temperatura…), inmunidad de la población, distribución de lugares donde se crían los mosquitos y la prevalencia de las distintas especies. En el hombre la transmisión se produce por la picadura de la hembra del mosquito Anopheles. Es especialmente activa desde el anochecer hasta el amanecer. También se transmite por transfusiones de sangre o por jeringuillas infectadas. Otra causa, poco probable, es en los aeropuertos o alrededores. Si algún mosquito se “cuela” en un avión procedente de una zona endémica y escapa en una escala podría picar en otros países.

Síntomas de Malaria

El periodo de incubación depende de la especie que provoca la infección. Si son los P. Vivax u ovale, suele durar entre 10 y 16 días; si es el P. Malariae, entre 20 y 40 días, y si es el falciparum, entre 8 y 14. Los primeros síntomas no se distinguen de una enfermedad viral leve: fiebre leve e intermitente, dolor de cabeza y dolor muscular, escalofríos junto con una sensación de enfermedad. En general son los siguientes:

  • Malestar general
  • Cefalea
  • Cansancio intenso (astenia)
  • Molestias abdominales
  • Dolores musculares (mialgias)
  • Fiebre y escalofríos

Si la enfermedad evoluciona presentan varios cuadros, dependiendo del organismo infectante. Entre los síntomas menos graves están las alteraciones gastrointestinales, es decir, diarreas, vómitos, dolor de estómago y alteraciones biliares como ictericia o coletiasisis. También destaca la hepatoesplenomegalia o aumento simultáneo del tamaño del hígado y el bazo, que es constante para todas las formas de paludismo, y su frecuente asociación con el herpes en el labio.

Prevención

Antes de viajar a una zona probablemente afectada por el paludismo se debe obtener información sobre ella y sobre cómo protegerse, ya que las recomendaciones de un país pueden diferir enormemente de las del vecino. La OMS recomienda no viajar a zonas endémicas o con riesgo a mujeres embarazadas o a familias con niños, debido al riesgo de mortalidad materna, aborto, mortalidad del neonato y bajo peso al nacer.

En los niños la enfermedad es aún más virulenta. Algunas personas con enfermedades crónicas no pueden tomar los fármacos habituales, al igual que las mujeres embarazadas. De igual forma, las mujeres en edad fértil deben evitar quedarse embarazadas mientras realizan la quimioprofilaxis (toma de fármacos antes, durante y después de ir al país endémico). Otra de las medidas de prevención es evitar la picadura del mosquito.

Prevención farmacológica

Cada país tiene la suya, aunque la OMS tiene una general. Para una estancia máxima de un mes los fármacos recomendados son:

  • Primera elección: Mefloquina 250 mg una vez a la semana. Iniciar el tratamiento una semana antes del viaje y mantenerlo durante la estancia y las cuatro semanas siguientes al regreso. Es fundamental cumplir la quimioprofilaxis escrupulosamente y con absoluta regularidad. Los medicamentos deben consumirse con comida y agua.
  • Segunda elección (si existe alergia o intolerancia a la mefloquina): Cloroquina más proguanil. La dosis del cloroquina es de 300 miligramos dos veces por semana y la de proguanil de 200 miligramos al día. Ningún fármaco garantiza una protección completa frente al paludismo. Si se siente fiebre asociada o no a otros síntomas es fundamental consultar a un médico. Si no se puede disponer de asistencia médica en las 24 horas posteriores al inicio de los síntomas, se aconseja recurrir al tratamiento de reserva para casos de urgencia (ver más abajo), que como se indica claramente se debe usar sólo en los casos en que sea imposible acudir a un profesional. Para viajes de larga duración deben seguirse las recomendaciones anteriores durante un mes y después seguir las recomendaciones del Gabinete Médico del Ministerio de Asuntos Exteriores o de los facultativos acreditados del país.

Tratamientos

Insistir en que es una medida de urgencia y que, en cuanto, se pueda se debe acudir a un especialista. Si se ha tomado quinina + doxiciclina o tetraciclina durante 7 días se administra quinina (sulfato de quinina) en dosis de 650 miligramos tres veces al día por vía oral. Si se ha tomado cloroquina+ proguanil, se recomienda administrar mefloquina en dosis de 500 miligramos cada ocho horas, hasta consultar con un médico.

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