Última actualización: Jueves 05 de Agosto de 2010 - a las 14:30h

Gota

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Qué es

La gota es una enfermedad producida por la acumulación de cristales microscópicos de ácido úrico en las articulaciones que provocan artritis. En ocasiones, estos cristales forman acúmulos abultados (tofos) bajo la piel que se pueden palpar o se depositan en los riñones, siendo causa de cólicos nefríticos u otras alteraciones en el funcionamiento de estos órganos. De hecho, casi el 20 por ciento de los pacientes afectados por la gota desarrollan cálculos renales. Por sexos, la gota es 4 veces más común en hombres, especialmente entre varones de mediana edad, aunque también se manifiesta en mujeres después de la menopausia.

Causas

  • Aumentos de ácido úrico en la sangre
  • Obesidad
  • Hipertensión arterial
  • Ingesta desmesurada de alimentos precursores del ácido úrico
  • Abuso del alcohol
  • En menor medida, cansancio y estrés emocional

La constante destrucción y formación de células así como la ingesta de ciertos alimentos producen una determinada cantidad de ácido úrico en sangre que el organismo elimina gracias a la función excretora de los riñones. Cuando esto no sucede el nivel de ácido úrico aumenta anormalmente, lo que se traduce en forma de cristales que se depositan en las articulaciones, dando lugar a episodios de dolor agudo.

Síntomas

Los ataques se presentan de forma repentina y se caracterizan por crisis de dolor intenso que van en aumento previa hinchazón de la articulación. La gota afecta principalmente a la primera metatarso-falángica del pie (la base del dedo gordo). Durante este proceso, que recibe el nombre de podagra, la piel circundante se enrojece y el paciente siente calor en la zona afectada, además de un dolor agudo e intenso al tacto.

También pueden verse afectadas otras articulaciones del pie, como las del empeine o los tobillos, y, con menor frecuencia, las rodillas, las muñecas e incluso las orejas y otros tejidos periféricos más fríos, puesto que las bajas temperaturas ayudan a la cristalización de los uratos. En algunos casos, pueden inflamarse las bolsas sinoviales o los tendones, causando bursitis y tenosinovitis, respectivamente.

Otras manifestaciones que pueden ser consideradas como signos son la fiebre, los escalofríos o la taquicardia.

Los primeros ataques suelen afectar a una única articulación y no se prolongan demasiado. Sin embargo, si el paciente no se somete a un tratamiento el trastorno puede extenderse a varias articulaciones y propiciar la aparición de tofos, así como de fuertes cólicos nefríticos.

Tipos

-Seudogota: enfermedad por depósito de cristales de pirofosfato de calcio dihidratado. Es un trastorno caracterizado por ataques intermitentes de dolor y artritis, causados por la acumulación de dichos cristales.

Diagnóstico

La gota se diagnostica sobre la base de la observación de los síntomas y el examen de la articulación o las articulaciones en cuestión. Un exceso de ácido úrico en la sangre sostiene el diagnóstico. Para confirmarlo, a veces es necesario extraer líquido de la articulación afectada de manera que puedan visualizarse los cristales de ácido úrico al microscopio.

Otros datos

Es importante no confundir la gota con la pseudogota. En este caso, el trastorno viene provocado por la acumulación de cristales de pirofosfato de calcio en las articulaciones (normalmente las rodillas o las muñecas), en vez de uratos. Se da habitualmente en personas de edad avanzada y, a diferencia de la gota, afecta de igual manera a hombres y mujeres. Los episodios de dolor son menos graves que los de la gota.

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