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En la esclerosis múltiple, el sistema inmunológico ataca los nervios ubicados en el cerebro y en la médula espinal, causando problemas de movilidad, debilidad muscular y pérdida de visión. Las células inmunes llamadas células dendríticas, que en un comienzo se emplearon para contribuir al descubrimiento de la patología, en la actualidad protegen frente a la misma, según un experimento practicado con ratones en el estudio publicado por Cell Press en la revista Immunity.
Redacción | 16/08/2012 18:00
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Este nuevo descubrimiento puede cambiar la forma de entender los orígenes de la esclerosis múltiple y suponer una esperanza de cara a la aparición de tratamientos más eficaces para combatir la enfermedad.
“Por trasfusión de células dendríticas en la sangre, es posible reducir la autoinmunidad”, según el director del estudio, Ari Waisman del centro médico universitario de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz. “Podemos imaginar fácilmente que la investigación podría aplicarse a otras enfermedades autoinmunes, como inflamaciones intestinales o la psoriasis”.
En un modelo de animal con esclerosis múltiple, conocido como encefalomielitis experimental autoinmune (EEA), las células T desencadenan la enfermedad tras ser activadas por células presentadoras de antígenos (APCs, en su acrónimo en inglés). Las células dendríticas son APCs capaces de activar células T e inductoras de la EEA, algo desconocido hasta la realización del experimento.
En el nuevo estudio, Waisman y su equipo utilizaron métodos genéticos para reducir las células dendríticas en ratones. Inesperadamente en los ratones susceptibles a la EEA se descubrieron malos resultados clínicos sobre la enfermedad así como en la respuesta de autoinmunidad, lo que sugería que las células dendríticas no son requeridas para inducir la EEA. Las investigaciones concluyeron que las células dendríticas reducen sensiblemente la aparición de células T y lentamente la susceptibilidad de EEA, por el incremento de receptores PD-1 en células T.
Según Nir Yogev, del centro médico universitario de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz y autor del estudio junto con Waisman, “nuestras investigaciones sugieren que las células dendríticas pueden favorecer la inmunidad, transferir células dendríticas a pacientes con esclerosis múltiple podría curar defectos en células T y servir como intervención eficaz de la enfermedad”.
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©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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