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Los rasgos faciales nos hablan de las personas. No sólo nos sirven para determinar si alguien es más o menos atractivo a partir de la simetría de su rostro, sino también para hacernos una idea de si es simpático o conviene alejarse de esa persona. En definitiva, nos influyen a la hora de valorar y juzgar a los individuos que no conocemos. Pero además los rasgos faciales nos muestran emociones. Al parecer es más probable que por su cara puedan detectar antes que ha recibido una herencia que la pérdida de un objeto importante, según un estudio realizado por investigadores brasileños y españoles. Con una exposición de 100 milisegundos se puede percibir la alegría y la sorpresa antes que la tristeza o el miedo. Los resultados se publican en Laterality.
Redacción - Miércoles, 17 de Junio de 2009 - Actualizado a las 13:18h.
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Rostros con diferente expresión emocional
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El cerebro sólo necesita 0,1 segundos para tener una primera impresión de los aspectos sociales más sobresalientes de una persona. Aunque, como versa el refranero popular, las apariencias engañan y esa impresión no tiene por qué ser acertada. Esta investigación, realizada con 80 estudiantes de psicología (65 mujeres y 15 hombres), ha analizado las bases del procesamiento de expresiones emocionales y el patrón de asimetría cerebral de la percepción de gestos faciales positivos y negativos. El estudio se centra en las diferencias entre los hemisferios cerebrales con la técnica de campo visual dividido, que se basa en las propiedades anatómicas del sistema visual.
Para Antonio Aznar-Casanova, investigador de la Universidad de Barcelona y uno de los autores de la investigación, "la novedad del trabajo radica en que esta práctica garantiza que la información vaya a parar a un hemisferio cerebral u otro". Así, los resultados muestran que el hemisferio derecho rinde mejor a la hora de procesar las emociones, aunque esta ventaja es "más evidente cuando se trata de procesar rostros felices y sorprendidos que tristes y miedosos". El acercamiento se percibe más rápido que el retraimiento, según Aznar-Casanova.
Estudios previos ya habían mostrado asimetrías cerebrales en el procesamiento de las emociones. Ahora se vuelve a plantear la cuestión de cuál es el modo exacto en que los seres humanos procesan estas expresiones en los rostros. Estas deducciones podrían tener mucha influencia "sobre un resultado electoral o una condena en un juicio, y han sido previamente estudiadas en campos como la criminología o la pseudo-ciencia de la fisonomía", señala Aznar-Casanova.
El científico explica que actualmente existen evidencias científicas a favor de las dos teorías que compiten por explicar el patrón de asimetría cerebral en el procesamiento de emociones. La más antigua indica la dominancia del hemisferio derecho para procesar las emociones. La otra se basa en la hipótesis del acercamiento-retraimiento, y considera que el patrón de asimetría cerebral depende de la emoción, es decir, que cada hemisferio procesa mejor ciertas emociones: el derecho, el retraimiento y el izquierdo, el acercamiento. Aznar-Casanovas concluye que hay cierto consenso a favor de la lateralización de la experiencia emocional, tal y como predice la hipótesis del acercamiento-retraimiento.
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