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Según una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Emory, en Estados Unidos, las personas con Parkinson incrementan notablemente su capacidad memorística después de una noche entera de sueño. Además, los trastornos del sueño interfieren de forma positiva en el proceso.
Redacción | 22/08/2012 17:10
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Mientras que entre los clásicos síntomas que acompañan al Parkinson se encuentran los temblores y lentitud de movimientos, del mismo modo también tiene sus consecuencias en la memoria, afectando al "trabajo memorístico". Este trabajo se conoce como la capacidad de almacenar y manipular temporalmente la información, para después repetirla de un modo sencillo. El trabajo con la memoria es importante para llevar a cabo planificaciones y solucionar problemas, así como para tener una vida independiente.
Las conclusiones, publicadas en la revista Brain, subrayan la importancia de redireccionar los trastornos del sueño en el cuidado de pacientes con Parkinson, e indicar que la capacidad memorística en pacientes con dicha enfermedad puede ser potencialmente mejorada con entrenamiento. Los resultados también tienen implicaciones en la biología del sueño y la memoria.
"Es conocido por todos que el sueño es un factor beneficioso para la memoria, pero en este estudio, hemos sido capaces de analizar qué aspectos del sueño son requeridos para los incrementos de la capacidad memorística", ha explicado Michael Scullin, uno de los principales autores de la investigación. El director de la misma ha sido Donald Bliwise, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Emory, en Estados Unidos.
Grupos de investigación han informado de que el sueño de ondas lentas es importante para la plasticidad sináptica, capacidad de las células del cerebro de reorganizarse y realizar nuevas conexiones. En este sentido, la apnea del sueño interfirió con sus efectos en la memoria. En los participantes del estudio que dieron señales de apnea del sueño, si era lo suficientemente grave como para disminuir los niveles de oxígeno en la sangre por más de cinco minutos, no se observaba el estímulo del trabajo de la memoria.
La investigación consistió en la participaron de un grupo de 64 pacientes, 54 con Parkinson y 10 con demencia de cuerpos de Lewy, en un test de retención de dígitos en el que debían reproducir una lista de números hacia arriba y hacia abajo. Los participantes realizaban el test hasta en ocho ocasiones en períodos de 48 horas, cuatro durante el primer día y cuatro en el segundo. En los intervalos, dormían.
Repetir los números en su orden original es una prueba de memoria a corto plazo, mientras que repetirlos en su orden anverso es una prueba de capacidad memorística. "Repetir la lista al revés, requiere bastante esfuerzo a la hora de manipular los números y no sólo consiste en soltarlos uno detrás de otro", ha reflejado Sculli.
En los pacientes con demencia de cuerpos de Lewy, no se observó el trabajo memorístico estimulado por la apnea del sueño. Como se esperaba, los niveles basales eran bastante inferiores en comparación a los integrantes del grupo de pacientes con Parkinson. En los pacientes con Parkinson que tomaban medicaciones potenciadoras de dopamina se observó cómo eran capaces de recordar un número más de la lista al reproducirla en su orden anverso. La capacidad de repetir los números al revés se mejoró en este grupo de pacientes, no así la capacidad de repetirlos en su orden correcto. Es en estos pacientes donde se percibió con mayor claridad el beneficio causado por el sueño. Algo que quizá demuestre el papel que juega la dopamina, como importante neurotransmisor en la memoria.
"Mucha gente anciana experimenta una disminución en la cantidad de sueño de onda lenta, esto puede ser un contribuyente significativo a la hora de dificultar las capacidades memorísticas", ha indicado Sculli, que junto con Bliwise, ya contemplan expandir la investigación a pacientes con enfermedades neurodegenerativas.
Las personas que experimentan algún síntoma de ictus cerebral aunque no sufran un accidente cerebrovascular, son más propensas a desarrollar problemas de memoria y de pensamiento, según un estudio publicado en Neurology.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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