Enfermedades:
Vigorexia
Última actualización: Viernes, 6 de Agosto de 2010 - Actualizado a las 13:48h.
¿Qué es?
Es un trastorno mental no estrictamente alimentario, pero que sí
comparte la patología de la preocupación obsesiva por la figura y una
distorsión del esquema corporal.
Causas
Los signos más frecuentes son:
- Mirarse constantemente en el espejo y aún así sentirse enclenques
- Invertir todas las horas posibles en hacer deportes para aumentar la musculatura
- Pesarse varias veces al día y hacer comparaciones con otras personas que hacen fisicoculturismo
- La
enfermedad deriva en un cuadro obsesivo compulsivo, que hace que el
vigoréxico se sienta fracasado, abandone sus actividades y se encierre
en un gimnasio día y noche
- También siguen dietas bajas en
grasas y ricas en hidratos de carbono y proteínas para aumentar la masa
muscular, por lo que corren mayor riesgo de abusar de sustancias como
hormonas y anabolizantes esteroides.
Tratamientos
Si bien se ha comprobado la existencia de trastornos en los niveles
de diversas hormonas y mediadores presentes en la transmisión nerviosa
en el sistema nervioso central, los principales factores
desencadenantes involucrados son de tipo cultural, social y educativo,
a los que estas personas están expuestas continuamente. Por ello, el
tratamiento debe enfocarse a modificar la conducta y la perspectiva que
tienen sobre su cuerpo.
El entorno afectivo cumple una función
muy importante en su recuperación, al brindarle apoyo cuando intentan
disminuir su programa de ejercicios a rutinas más razonables. Es
necesario disminuir el entusiasmo y la ansiedad por la práctica
deportiva intensa logrando que se interesen por otras actividades menos
nocivas para su cuerpo. El hecho de desear la imagen corporal ideal no
implica necesariamente que la persona padezca algún trastorno
psicológico, pero siempre debe estarse muy atento ya que las
probabilidades de que sí aparezca son mayores en éstas personas.
Otros datos
Numerosos problemas orgánicos y lesiones pueden aparecer cuando la práctica deportiva es excesiva.
- Las
desproporciones entre las partes corporales son muy frecuentes, por
ejemplo, un cuerpo muy voluminoso con respecto a la cabeza.
- La
sobrecarga de peso en el gimnasio repercute negativamente en los
huesos, tendones, músculos y las articulaciones, sobre todo de los
miembros inferiores, con desgarros y esguinces.
- La
alimentación es otro problema muy frecuente e importante, ya que
consumen muchas proteínas e hidratos de carbono y poca cantidad de
grasa en un intento de favorecer el aumento de la masa muscular, ocasionándoles muchos trastornos metabólicos.
- El uso de
anabólicos es también otra consecuencia que se asocia a la vigorexia,
en un intento de mejorar el rendimiento físico e incrementar el volumen
de sus músculos. Con el uso de estas sustancias no se obtiene ningún
beneficio, sino todo lo contrario, ya que producen muchos trastornos en
el organismo como masculinización e irregularidades del ciclo menstrual
en las mujeres, acné, problemas cardíacos, atrofia testicular,
disminución de la formación de espermatozoides y retención de líquidos,
entre otros. Es importante tener en cuenta que estas drogas no aumentan
la fuerza muscular, la agilidad ni la resistencia.
- Las
endorfinas constituyen un grupo de hormonas que produce el propio
organismo, con propiedades similares a la morfina, como un mecanismo de
defensa ante diversos estímulos. Principalmente actúan como analgésicos
endógenos. Cuando la persona practica deportes rutinariamente hasta
extenuarse, el organismo comienza a producir estas sustancias para
aliviar los síntomas, y esto le permite poder continuar el trabajo por
más tiempo cada día. A medida que pasa el tiempo se requerirá una
cantidad cada vez mayor para poder soportar el dolor, lo que acarreará
serias consecuencias. Todo esto lleva al desarrollo de una verdadera
adicción a las endorfinas. Debe prestarse mucha atención al dolor, por
que es una señal de alarma de las posibles consecuencias del
sobre-entrenamiento.