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El riesgo de padecer asma aumenta en los niños que nacen de madres con sobrepeso, de acuerdo con un estudio presentado en la Conferencia Internacional de la Sociedad Torácica Americana en San Diego, Estados Unidos.
Redacción - Martes, 19 de Mayo de 2009 - Actualizado a las 17:56h.
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"La obesidad no es un estado neutral; el tejido adiposo es un activo productor de citocinas pro-inflamatorias, al mismo tiempo que suprime la acción de las citocinas anti-inflamatorias", explica Jet Smit, del Instituto Nacional de Salud Pública y de Medio Ambiente de los Países Bajos. Para determinar la presencia de estos factores en las madres con sobrepeso, Smit analizó datos de cerca de 4.000 niños de la base de Prevención e Incidencia de Asma y Alergia a los Ácaros. El seguimiento se llevó a cabo desde antes del nacimiento hasta los ocho años de edad.
Más de una de cada cinco madres (20,9 por ciento) tenía sobrepeso. En los niños que tenían al menos un pariente asmático, la obesidad materna incrementó su riesgo de padecer asma a los ocho años en un 65 por ciento comparados con los niños con padres asmáticos cuyas madres no eran obesas. Estos resultados fueron independientes de factores como el peso o el índice de masa muscular del niño al nacer. "Existen múltiples beneficios de mantener un cuerpo sano. En las mujeres en edad de tener hijos, esto no sólo puede beneficiar a su salud sino también a la de su hijo", culmina Smit.
La terapia con vitamina D podría servir para tratar e incluso evitar las graves reacciones alérgicas causadas por el hongo aspergillus fumigatus, capaz de poner en peligro la vida de los enfermos de fibrosis quística. El estudio se publica en Journal of Clinical Investigation.