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Prevención del enfisema

07/04/2003 00:00

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La única manera de prevenir la enfermedad es no exponerse a los factores de riesgo que la originan. Como se ha dicho, estos factores son el tabaco y los ambientes contaminados. Por eso, para prevenir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es fundamental no fumar.

También es muy importante mantener un buen estado de salud general, realizar ejercicios y seguir una dieta sana para aumentar la resistencia del cuerpo a las infecciones. La importancia de los ejercicios, ya sea en el hospital o en casa, radica en que contribuyen a aumentar la independencia y la calidad de vida del afectado. Además, disminuyen la frecuencia y el tiempo de hospitalización del enfermo.

La filosofía de la práctica del ejercicio es la siguiente: los pacientes que sufren enfisema necesitan energía extra para poder respirar. Si se usa esa energía de manera más efectiva para respirar, el paciente tendrá más energía restante para llevar a cabo sus acciones diarias y para participar en nuevas actividades. Las mejorías en la respiración pueden conseguirse, en gran medida, haciendo deporte, pero es muy importante que los ejercicios se hagan bajo supervisión médica y con el asesoramiento de especialistas.

El ejercicio, a todos los niveles, mejora la utilización del oxigeno, la capacidad de trabajo y la mentalidad de los pacientes que sufren la enfermedad. Las actividades de bajo esfuerzo son más fáciles de practicar, para estos enfermos, que las actividades de alta intensidad. Entre otros, se pueden hacer los siguientes ejercicios:


Parte inferior del cuerpo: bicicleta fija, subir escaleras, caminar, etcétera. Estos ejercicios fortalecen las piernas y aumentan el tono muscular y la flexibilidad. Ayudan a moverse mejor.


Parte superior del cuerpo: ejercicios diseñados para mejorar la fuerza de los músculos respiratorios, los músculos del brazo y los hombros. Fortalecerlos es importante porque aguantan la caja torácica, mejoran la respiración y hacen más fácil llevar a cabo actividades cotidianas, como transportar bolsas, hacer la cama o levantar objetos. Un ejercicio útil es, por ejemplo, el levantamiento de pesas.


Teniendo en cuenta que la forma física se pierde rápidamente cuando la persona interrumpe el programa de ejercicios, es básico que el paciente se marque unos objetivos que pueda alcanzar y que los vaya aumentando progresivamente.

Además de los ejercicios, es recomendable que la persona siga algunos otros consejos:


Acompañar los ejercicios de una alimentación saludable.


Hacer calentamiento antes de los ejercicios.


Cambiar de ejercicios y hacerlos variados para que el paciente no se aburra y desista: nadar, andar, hacer pesas, practicar aeróbic de baja intensidad.


Practicar ejercicio con amigos para hacer la actividad más amena.


Seguir con el ritmo habitual y no intentar realizar esfuerzos excesivos.


Detener las actividades ante cualquier molestia y consultar al médico.


¿Cómo se utiliza un inhalador?

Los enfermos con enfisema pueden encontrar alivio a sus problemas respiratorios usando un inhalador. Para utilizarlo se deben seguir los siguientes pasos:

Agitar el inhalador

Exhalar durante 1 o 2 segundos

Poner el inhalador en la boca y aspirar lentamente

Presionar el extremo del inhalador al tiempo que se comienza a inhalar


Inhalar lentamente hasta sentir los pulmones llenos (toda la operación debe durar entre 5 y 6 segundos)

¿En qué consiste la oxigenoterapia?

El suministro de oxígeno (oxigenoterapia), ya sea hospitalario o a domicilio, lo realizan empresas especializadas, que lo instalan y dan las oportunas instrucciones de uso. Si el médico autoriza al paciente a recibir oxigenoterapia domiciliaria, aconsejará en cada caso a dónde acudir o cómo tramitar el servicio.

Las preguntas que la persona afectada se plantea más frecuentemente sobre el proceso de suministro de oxígeno suelen ser: ¿cómo se lleva a cabo?, ¿qué componentes integran el equipo?, ¿cómo se utiliza?.

En cuanto a dispositivos, puede decirse que el oxígeno se suministra a través de tres elementos principales: cánula, cilindros de oxígeno y mascarilla (aparte de los cilindros, el oxígeno también puede suministrarse en otro tipo de contenedor, denominado concentrador de oxígeno, o en una botella si se halla en estado líquido).

La cánula es un tubo que se conecta al contenedor de suministro o cilindro, y que en determinado punto se bifurca para poder introducirlo en ambas fosas nasales. La mascarilla, por su parte, es a la vez una alternativa y un complemento; al suministrar el oxígeno de forma indirecta, irradiándolo a la zona nasobucal, las fosas nasales no se irritan tanto, por lo que muchos pacientes emplean la cánula durante el día y la mascarilla durante la noche.

Otra modalidad de aplicación del oxígeno es la terapia transtraqueal, que requiere la inserción permanente de un catéter en la tráquea. Este sistema puede necesitar, además, de la instalación de un humidificador (sobre todo si el flujo de oxígeno es superior a 4 l/min.

Como medidas de seguridad, las más importantes son no fumar en la habitación dónde esté instalado el equipo de oxigenoterapia ni, por supuesto, instalarlo en un lugar donde hayan fuentes de calor u objetos inflamables; los contenedores de oxígeno o la botella de líquido deben estar correctamente fijados (en el primer caso) y boca abajo, colgada del soporte (en el segundo).

Alimentación saludable para pacientes con enfisema

Aunque el aire y los alimentos son los dos elementos básicos que necesita todo ser humano para vivir, los pacientes que presentan enfermedad pulmonar obstructiva los necesitan de forma especial: de la misma manera que deben adoptar medidas específicas para mejorar la calidad del aire que inhalan y tratar de abandonar hábitos y condiciones perjudiciales, también tienen que alimentarse según las reglas de lo que se conoce como dieta saludable y equilibrada.

La razón principal de una correcta nutrición, en este caso, es que un cuerpo bien alimentado contribuye a fortalecer a la persona ante posibles infecciones, además de prevenir enfermedades que no harían sino complicar la enfermedad obstructiva, favoreciendo el aumento de hospitalizaciones.

Por otra parte, los alimentos aportan, entre otras cosas, la energía necesaria para llevar a cabo incluso el sencillo acto de respirar; una persona enferma de EPOC precisa diez veces más calorías para hacerlo que una que esté sana.

A continuación aparecen algunas normas y consejos sobre nutrición apropiada para enfermos con enfisema, sin olvidar que el más adecuado para dar las indicaciones correctas para cada individuo en concreto es el médico especialista.


Hay que comer alimentos de todos los grupos: frutas, vegetales, lácteos, cereales, fibra, proteínas.


Limitar la ingesta de sal y de bebidas con cafeína.


Evitar alimentos que provoquen gases o sensación de pesadez.


La comida principal del día debe hacerse a primera hora para aportar energías al organismo.


Opte por comidas fáciles de preparar.


No ingiera productos de escaso valor nutritivo.


Si utiliza oxígeno, no deje de hacerlo mientras come ni inmediatamente después: supone un aporte de energía para realizar el proceso digestivo.


Es importante que el acto de comer se realice en un entorno relajado.

Convivir con la enfermedad

LaMuchos pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica presentan, a veces, ansiedad, depresión y aislamiento social debido a las limitaciones que la dolencia les impone. La percepción de su cuerpo cambia, se sienten más solos, se crea un concepto negativo de la persona y aparece, en muchos casos, la disminución de la autoestima. Muchas veces incluso cambia la relación del enfermo con la familia y los amigos.

La rehabilitación pulmonar pretende combatir, en la medida de lo posible, los efectos negativos que se derivan de la EPOC, combinando ejercicios de entrenamiento con programas educativos y de comportamiento para mejorar la vida del paciente día a día. Además de mejorar la actividad diaria, la rehabilitación pretende que el enfermo sea independiente.

Un buen plan de salud para cualquier persona con bronquitis crónica debe incluir, además del ejercicio físico, las siguientes reglas básicas:


Visitar al médico ante cualquier principio de resfriado o de infección de las vías respiratorias.

El paciente debe preguntar al médico si se debe vacunar contra la gripe y la neumonía neumocócica.

Seguir unos hábitos saludables: mantener una dieta nutritiva y equilibrada, intentar mantenerse en el peso correcto, no fumar, hacer ejercicio.

Participar en programas educativos, que consisten en aprender los detalles sobre la enfermedad, las posibilidades de tratamiento, sus consecuencias, etcétera, para poder enfrentarse mejor a ellas. Estas clases incluyen también información varia: cómo funciona el pulmón, qué medicamentos se utilizan para tratar la EPOC, en qué consiste la terapia de oxigeno, cómo funcionan los inhaladores, entre otros aspectos…


Recibir soporte psicológico por parte de profesionales de la salud, ya sea mediante programas educativos individuales o tratamientos de grupo.

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