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Enfermedades:

Neumotórax

¿Qué es?

Los pulmones poseen unos recubrimientos membranosos llamados pleuras. Estas pleuras serían de dos tipos: la pleura parietal, que está en contacto directo con el tórax; y la pleura visceral, pegada a los pulmones. Cuando entre ambas membranas se introduce una cantidad de aire, la pleura interior y exterior se despegan, provocando así el neumotórax. Este tipo de enfermedad suele afectar más a los varones de entre 20 y 40 años, incrementando el riesgo si el paciente es fumador habitual.

Causas

Entre las causas del neumotórax podríamos encontrar dos tipos: las intratorácicas y las extratorácicas. Las intratorácicas tienen su origen en el propio pulmón, como la rotura de una burbuja de aire, fibrosis quística, etc. Las causas extratorácicas son aquellas originadas por lesiones externas: fracturas en las costillas debido a un accidente, apuñalamiento e incluso por una presión inadecuada en un paciente intubado.

Síntomas de Neumotórax

Como consecuencia del colapso del pulmón afectado, los primeros síntomas que suelen aparecer en el 80-90 por ciento de los casos suelen ser una dificultad respiratoria acompañada por dolor en el área torácica que se localiza. Este dolor se ubica en el costado del pulmón que está sufriendo el neumotórax, suele ser de tipo repentino e intenso. La aceleración del ritmo cardíaco, sudoración excesiva, palidez y tos fuerte en ocasiones con sangre son síntomas más secundarios que se presentan en un número de pacientes más reducido. También hay entre un 5 y un 10 por ciento de los pacientes que no perciben ningún síntoma propio del neumotórax.

Prevención

No se conoce ninguna manera de poder impedir la aparición del neumotórax; sin embargo, se puede evitar dejando de fumar en el caso de pacientes con esta adicción. A las personas con antecedentes de esta enfermedad se les recomienda no realizar actividades como el buceo.

Tipos de Neumotórax

Según la causa que provoque el neumotórax, podrá ser de tipo:

  • Traumático: es un tipo de neumotórax que se produce por causas exteriores al propio organismo, ya sean accidentes de tráfico, ataques por arma blanca, etc. La fisura o fisuras que estas condiciones provocan hacen que entre aire al espacio pleural y éste colapse el pulmón. Este tipo de neumotórax suele ir acompañado por hemotórax: una acumulación de sangre entre el pulmón y la pared torácica.
  • Yatrógeno: es el provocado por una complicación durante una intervención médica para tratar al paciente. Las principales intervenciones médicas asociadas al neumotórax yatrógeno serían la punción transparietal (una biopsia de la pleura), la toracoscopia (exploración en el interior del pulmón) o pacientes con respirador artificial.
  • Espontáneo: es donde no se da ningún motivo aparente para que aparezca el neumotórax. Dentro de este tipo, habría dos categorías: el neumotórax espontáneo primario, que se da en pacientes que anteriormente no han sufrido ninguna enfermedad pulmonar; y el espontáneo secundario, que afecta a los pacientes con una enfermedad pulmonar preexistente.

Diagnósticos

Para determinar si en el paciente existe o no neumotórax, habría que realizar un diagnóstico clínico; es decir, un diagnóstico en el que se incluyan exploraciones adicionales a las físicas. En primer lugar hay que contrastar si los síntomas que se presentan son los propios del neumotórax (dolor torácico, respiración dificultosa). Pero para tener la certeza lo conveniente es realizar una radiografía en espiración y en determinadas proyecciones. Sin embargo, el neumotórax puede confundirse con otras patologías, como un infarto agudo de miocardio, pericarditis, perforación gástrica o una crisis asmática. En las radiografías, si existe alguna otra enfermedad pulmonar, ésta se puede confundir con el neumotórax, por lo que sería conveniente elaborar un diagnóstico diferencial.

Tratamientos

La finalidad del tratamiento consiste en que el pulmón se expanda, volviéndose a unir los dos recubrimientos membranosos llamados “pleuras”. El procedimiento varía en función del tipo de neumotórax. Si se padece por primera vez, y no es muy extenso, bastará con un reposo de 5 días; si no hay reabsorción en este periodo de tiempo habrá que recurrir a algún tipo de drenaje. Si el neumotórax es de carácter un poco más intenso, se podrá tratar evacuando el aire de la hendidura por aspiración con aguja también. En las situaciones de carácter grave, se recomienda someterse a cirugía. Una de estas circunstancias puede ser el colapso de ambos pulmones, por ejemplo. Se ha comprobado que el tratamiento con drenajes de pequeño tamaño suelen ser poco traumáticos y aportan resultados excelentes.

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