Enfermedades:
Tos ferina
Última actualización: Lunes, 9 de Agosto de 2010 - Actualizado a las 14:46h.
¿Qué es?
La tos ferina es una enfermedad infecto-contagiosa aguda que afecta
al aparato respiratorio, cuyo síntoma típico es una tos en accesos o
paroxismos. El contagio se realiza directamente desde la persona
enferma a la sana por el aire (al hablar, toser...), por las gotas de
Pflügge.
Causas
El causante habitual de la tos ferina es un bacilo (una bacteria)
del género Bordetella, llamado Bordetella Pertusis, que tiene una
apetencia especial por el aparato respiratorio. Produce inmunidad pero
ésta va disminuyendo con el tiempo, por lo que se puede volver a
padecer la enfermedad. Otras Bordetellas como parapertusis,
bronquioséptica y otros agentes como Mycoplasmas o virus, pueden ser
causantes de tos prolongada, pero ninguno de ellos es causa importante
de tos ferina.
Antes de la utilización de la vacuna, la edad de
mayor incidencia era entre 2-5 años. Ahora es más frecuente en niños
menores de 1 año y ha aumentado entre adolescentes y adultos. La
inmunidad no se transmite desde la madre gestante a su hijo.
Síntomas de Tos ferina
Se pueden distinguir los siguientes periodos:
- 1.- Periodo de incubación: dura entre 1-2 semanas. Es asintomático.
- 2.-
Periodo catarral o de inicio: dura 2 semanas con síntomas catarrales
inespecíficos: rinitis, estornudos, febrícula (si la hay), lagrimeo,
tos leve, seca e irritativa, que se va haciendo cada vez más intensa,
de predominio nocturno y que puede provocar vómitos. La tos comienza a
ser en accesos provocados por el mínimo estímulo.
- 3.-
Periodo de estado, convulsivo o asfíctico: dura unas 4-6 semanas. La
tos se vuelve paroxística o convulsiva en accesos o “quintas”: el
enfermo, encontrándose bien, nota que va a tener un acceso, realiza una
inspiración profunda y comienza con una tos a golpes, ininterrumpida,
atropellada, que dificulta la respiración por lo que el niño estira la
cara y el pecho hacia delante, saca la lengua, se va poniendo colorado,
cianótico y con ojos llorosos y tiene una gran sensación de angustia.
Al terminar la crisis aparece una inspiración ruidosa (al pasar el aire
por una faringe muy estrecha) que es lo que se llama “gallo” de la tos
ferina. La tos va cediendo, al final de acceso se expulsa un esputo
mucoso blanquecino y con mucha frecuencia vómitos. El enfermo está
agotado. El número de “quintas” diarias y su intensidad varía
dependiendo de la agresividad del germen, así como del carácter del
paciente (más frecuente en nerviosos e irritables). Tras unos días la
cara está abotargada, edematosa, con los párpados hinchados: facies
tosferinosa. Debido a las “quintas” de tos pueden aparecer: pequeñas
hemorragias subconjuntivales, petequias en cara, epistaxis, pérdida de
conciencia (si la apnea o falta de respiración es prolongada,
ulceración en el frenillo de la lengua (al golpearse con los dientes),
incontinencia de orina, prolapso rectal... No hay fiebre.
- 4.-
Periodo de convalecencia o remisión: dura entre 1-3 semanas. Las
quintas se van haciendo menos frecuentes hasta desaparecer. Pueden
aparecer nuevas crisis de tos convulsiva después de varios meses de
“superada la enfermedad”, ante la presencia de un catarro banal.
Aunque esta es la forma de presentarse normalmente podemos encontrar variaciones o distintas formas clínicas.
- Abortiva:
muy frecuente actualmente debido al uso de vacuna: el cuadro es menos
intenso y duradero, a veces de difícil diagnóstico, pareciéndose más a
un catarro prolongado.
- Del recién nacido y lactante: más
breve. No existe “gallo”, con frecuentes crisis de apnea (que pueden
ser graves) y frecuentes complicaciones respiratorias y neurológicas.
- Del
adulto: tos irritativa de predominio nocturno. Sensación de opresión en
el pecho, no se diferencian los periodos y faltan características
típicas de la enfermedad.
Prevención
Una persona infectada propaga organismos de tos
ferina al aire a través de las gotas de humedad que expulsa al
toser. Cualquiera que se encuentre cerca puede inhalarlas e infectarse.
Diagnósticos
Fundamentalmente por la clínica (difícil en el periodo catarral).
Búsqueda
de Bordetella Pertusis en las secreciones faríngeas, que nos sirven
para diferenciarlas de otras enfermedades con tos irritativa, intensa y
repetida (laringitis, traqueitis, tuberculosis, mucoviscidosis...) y la
presencia de cuerpos extraños aspirados en vías respiratorias.
Tratamientos
- Hospitalización: sobre todo lactantes y niños pequeños o con complicaciones.
- Alimentación: tomas pequeñas y numerosos si los vómitos son frecuentes.
- Sedación: en algunos casos es necesaria.
- Antitusígenos: la codeína está contraindicada en niños pequeños.
- Antibióticos:
útiles sobre todo si se administran de forma precoz y a dosis
adecuadas. La eritromicina es el de elección, aunque pueden ser
utilizados otros.
Otros datos
- Profilaxis pasiva: administración de gammaglobulina
hiperinmune. Lo más pronto posible tras el contagio. Sobre todo en
recién nacidos y lactantes. Su utilidad es dudosa. Administración del
antibiótico eritromicina durante 10 días (evita que el bacilo colonice
la faringe o si esto se ha producido que se elimine)
- Profilaxis
activa: vacuna que se administra junto a la de la difteria y tétanos,
en tres dosis (2, 4, 6 meses) y con dosis de recuerdo a los 18 meses y
a los 6 años.