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Causas y síntomas de los cálculos renales

La formación de cálculos renales se debe a diversas alteraciones metabólicas, a la disminución del volumen urinario o al aumento en la excreción urinaria de ciertos componentes químicos que dificultan que las sales de la orina se disuelvan suficientemente.

DMedicina   |  05/04/2002 00:00

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La disminución en la solubilidad puede deberse a la alteración de la acidez urinaria: una orina ácida predispone a la formación de cálculos de ácido úrico, mientras que una orina alcalina facilita la formación de cálculos que contengan fosfatos.

En definitiva, son el resultado de la formación y aglomeración de cristales en una orina supersaturada, a causa de dos fenómenos físicos: la concentración anormalmente elevada de sales en la orina; el desequilibrio entre los factores que favorecen y los que inhiben la concentración de los productos de la orina.

¿Cuáles son los síntomas de la litiasis renal?
Los cálculos renales pueden provocar diferentes síntomas, dependiendo de su tamaño, composición y situación dentro del aparato urinario:

Litiasis asintomática (sin síntomas): muchos cálculos no producen síntomas, o bien éstos se descubren por casualidad mientras se están formando, a través de un análisis de orina. Suelen ser cálculos que, por su pequeño tamaño, pueden pasar desapercibidos.

Cólico nefrítico: es el proceso más frecuente causado por los cálculos urinarios y se produce cuando uno de ellos causa un taponamiento de la salida de orina desde el riñón. Esto provoca un dolor intensísimo que aparece típicamente en la zona renal (espalda baja) y se extiende hacia la porción anterior del abdomen y a los genitales. El dolor sube y baja intermitentemente y el paciente no encuentra ninguna postura que le alivie. En muchas ocasiones aparecen náuseas, vómitos, sudoración profusa e hinchazón abdominal. Casi nunca provoca fiebre.

Dolor lumbar: en ocasiones, el dolor de los cálculos es menos aparente. Suele ser fijo y continuo en la zona lumbar, que es la que recubre los riñones. Este dolor se puede confundir con los dolores de huesos y articulaciones de origen reumático.

Hematuria: significa que la orina contiene sangre. Puede ser visible a simple vista (hematuria macroscópica) o, por el contrario, apreciarse únicamente mediante un análisis microscópico (microhematuria). La hematuria aparece debido a las pequeñas heridas que produce la piedra a su paso por el interior de los órganos afectados. A veces es su única manifestación.

Infecciones de orina: hay un grupo de cálculos que son consecuencia de unas infecciones renales especiales y que sólo se manifiestan por la aparición de infecciones, ya sea de la vejiga (cistitis) o del propio riñón (pielonefritis).

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