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Tratamiento de los cálculos renales

El objetivo primordial del tratamiento es aliviar el dolor e inhibir la formación de nuevos cálculos. El alivio de dolor puede lograrse mediante analgésicos y espasmolíticos; las náuseas y el vómito, mediante la administración de metoclopramida.

DMedicina   |  05/04/2002 00:00

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Las infecciones que pueda ocasionar una litiasis renal se tratan con antibióticos. Algunos tipos de cálculos se forman a la inversa, a causa de una infección; en este caso, y en personas con historial de litiasis renal, es necesario tratar la infección de inmediato.

Si la litiasis renal mejora, se instaura una dieta blanda más líquidos y se inicia medicación por vía oral. El facultativo debe dar indicaciones para filtrar la orina y poder recoger el cálculo expulsado. En la mitad de los casos, éste se expulsa antes de 15 días; en el resto, nunca se suele tardar más de 2 meses.

Beber una gran cantidad de líquidos incrementa la producción de orina y ayuda a eliminar junto a ella algunos cálculos de tamaño muy reducido (arenilla). Una vez que un cálculo ha sido expulsado con la orina no se necesita ningún otro tratamiento posterior. En cambio, si la litiasis no mejora será necesario el uso de algunas de las siguientes técnicas para extraer o disolver cálculos:

Cirugía
El tratamiento quirúrgico para la extracción del cálculo está indicado cuando la litiasis se complica con obstrucción o infección severa.

Litotricia extracorpórea
Consiste en desintegrar los cálculos menores de 2 centímetros de diámetro, mediante ondas de choque producidas por un aparato llamado litotritor, permitiendo así el paso de los fragmentos por el uréter.

El procedimiento es el que sigue: después de realizar una descarga de ultrasonidos o fluoroscopia para localizar el cálculo, se coloca el litotritor contra la espalda y las ondas sonoras se orientan hacia el cálculo para pulverizarlo. Acto seguido, el paciente ingiere algún líquido para ayudar a expulsar del riñón los fragmentos y eliminarlos por la orina. No obstante, aquí sí se debe instaurar tratamiento médico para prevenir la reaparición de otra piedra.

Antes de la litotricia el paciente recibe anestesia, que puede ser general o local, para adormecer la parte inferior del cuerpo. La elección depende de las preferencias del técnico o del propio paciente. Las ondas de choque se enfocan sobre la piedra renal durante un tiempo que oscila entre media hora y dos horas.

Como las ondas de choque viajan a través de los tejidos corporales, pueden provocar leves moratones que se curan en pocos días. A veces aparece sangre en la orina, aunque esta técnica no acostumbra a dar problemas serios. Existen diferentes tipos de aparatos litotritor, todos basados en ondas de choque para disolver los cálculos renales. La litotricia no funciona en todos los pacientes o para todos los tipos de piedras, por lo que en algunos casos es necesario realizar una nefrolitotomía.

Nefrolitotomía percutánea
Consiste en una pequeña incisión en la espalda para crear un túnel directo al riñón, por donde se introduce un instrumento llamado nefroscopio que sirve para localizar y extraer el cálculo. Tanto la nefrolitotomía percutánea como la litotricia extracorpórea son métodos bastante usados en la actualidad. Para determinar el tratamiento adecuado para cada persona es necesario conocer el tamaño, la localización y la composición de la piedra.

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