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Las mejores plantas medicinales para aliviar la menopausia

La soja se ha convertido en una de las principales alternativas terapéuticas para las mujeres con síntomas climatéricos de carácter leve que no desean recurrir a fármacos de síntesis. Sin embargo, esta no la única planta medicinal que puede aliviar los trastornos asociados a la menopausia. La valeriana, el hipérico o el té verde ayudan a eliminar signos tan característicos del climaterio como la irritabilidad, la ansiedad o el sobrepeso.

Redacción Ondasalud.com   |  21/01/2004 00:00

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Tres millones de españolas sufren enfermedades o trastornos asociados a la menopausia, como sofocos, irritabilidad, insomnio, osteoporosis o enfermedades cardiovasculares. Entre las soluciones más eficaces que presenta la fitoterapia se encuentra la soja, que reduce los sofocos hasta en el 50 por ciento de los casos y mejora el perfil lipídico ayudando a regular los niveles de colesterol.

“Las isoflavonas que contiene la soja tienen una estructura química que les permite actuar en los mismos lugares que algunas hormonas femeninas, cumpliendo en parte el papel de los estrógenos, cuya disminución durante la menopausia puede provocar la aparición de sofocos, sudoraciones o enfermedades del corazón”, ha explicado el doctor Santiago Palacios, presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia.

El especialista ha coordinado, junto a las farmacólogas Concha Navarro y Teresa Ortega, presidenta y vicepresidenta, respectivamente, del Centro de Investigación sobre Fitoterapia, la publicación del libro ‘Plantas Medicinales para la Menopausia’, que ofrece información detallada sobre las plantas que ayudan a controlar los síntomas leves asociados al climaterio.

Si bien la soja es una de las más empleadas, existen otras plantas que pueden mejorar la calidad de vida de la mujer menopausica. Para obtener los máximos beneficios es importante “conocer los efectos de cada planta y las posibles interacciones. Conforme envejecemos encontramos más casos de polimedicación, por lo que es bueno saber si las plantas medicinales que tomamos pueden interactuar con otros fármacos de síntesis que estamos tomando, bien anulando o incrementando su efecto”, ha señalado Ortega.

Una planta para cada síntoma

Sofocos: junto a la soja, la cimicífuga es una de las plantas más eficaces en el alivio de los sofocos, ya que disminuye los niveles de LH, hormona luteinizante implicada en la aparición de la reacción vasomotora acompañada de taquicardia.

Ansiedad, irritabilidad e insomnio: la planta más popular para el tratamiento de estos trastornos es la valeriana, que mejora los estados de nerviosismo, tensión e insomnio. Aunque no presenta toxicidad, puede potenciar el efecto de algunos antihistamínicos, antiepilépticos y barbitúricos. La amapola de california y la tila también mejoran la ansiedad y el insomnio, pero debe evitarse su consumo durante la gestación.

Depresión leve: numerosos estudios científicos avalan la eficacia del hipérico, también conocido como hierba de San Juan, en el tratamiento de síntomas propios de la depresión leve, como el decaimiento y la pérdida de interés. Entre los efectos adversos de esta planta se encuentran la fototoxicidad y puede interactuar con otros fármacos, especialmente con los empleados en el tratamiento del cáncer y sida, anticoagulantes y tratamientos hormonales. No se debe administrar durante la gestación y la lactancia.

Trastornos cardiovasculares: el gugul o gugulón, un árbol originario de India y Pakistán, está indicado para el control de las hiperlipidemias, hipercolesterolemias e hipertrigliceridemias. En las personas con propensión a desórdenes intestinales puede provocar diarreas y debe utilizarse con precaución en el caso de disfunción hepática, hipertiroidismo o procesos diarreicos. Por otra parte, el hamamelis, un arbusto parecido al avellano, y la vid roja permiten mejorar la circulación periférica y los síntomas característicos de los procesos varicosos.

Dolores osteomusculares: la acción antiinflamatoria y analgésica del harpagofito, una planta herbácea originaria de Africa, facilita el alivio de las afecciones reumáticas degenerativas, artritis, tendinitis y otros dolores, como gota y lumbago. No es recomendable el consumo en casos de úlcera gástrica y duodenal, y durante la gestación y la lactancia.

Sobrepeso: entre las plantas más eficaces para combatir el sobrepeso se encuentran el té verde y la alcachofa. El té verde favorece la eliminación renal de agua y es coadyuvante en el tratamiento de la obesidad. Esta planta no presenta efectos adversos importantes, aunque por su contenido en cafeína no es recomendable el consumo en personas sensibles a esta sustancia. La alcachofa está indicada en dispepsias no ulcerosas, disfunciones hepatobiliares, hiperlipidemias, tratamiento del sobrepeso y regímenes especiales.

Envejecimiento de la piel: la onagra o prímula es eficaz en el tratamiento de trastornos cutáneos, (dermatitis atópica), procesos inflamatorios crónicos (artritis reumatoide) y previene el envejecimiento cutáneo. Además, se utiliza habitualmente para el tratamiento de ciertos síntomas premenstruales, como la mastalgia o dolor de mama. Puede interactuar con fármacos antiepilépticos y fenotiazinas, empleadas en el tratamiento de la esquizofrenia.

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