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El nivel de desarrollo en bebés prematuros alimentados con leche materna enriquecida es igual o mayor que el de aquellos a los que se les de una leche especialmente diseñada para niños con bajo peso al nacer, según explica un estudio de la Universidad de Toronto, Canadá.
Redacción Ondasalud.com - Lunes, 3 de Noviembre de 2003 - Actualizado a las 00:00h.
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Definitivamente, la lactancia materna es la opción más apropiada para reforzar el organismo de este tipo de niños prematuros, explica Deborah OConnor, co-autora del estudio publicado en 'The Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition'.
La investigación avala otros estudios previos que confirman que el crecimiento de los prematuros alimentados con lactancia materna es más lento. Sin embargo, el desarrollo de estos niños alimentados con leche fortificada de la madre en el hospital, por lo menos hasta el día que realmente deberían haber nacido tras los nueve meses de gestación-, es similar e incluso mejor que las fórmulas que se les dan a los bebés nacidos antes del término del embarazo.
Estudios comparativos
Es cierto que el crecimiento es uno de los criterios comparativos en el desarrollo de un bebé, pero existen otros marcadores como el desarrollo del aparato locomotor, el visual o el cognitivo que son igualmente importantes, indica OConnor, directora de la Sección de Dietética Clínica del Hospital de Niños Enfermos de Toronto.
Se ha comparado el desarrollo de 463 niños prematuros de Estados Unidos, Reino Unido y Chile con un peso inferior a dos kilos en el momento de su nacimiento. En los hospitales donde se realizó el estudio existían técnicas para extraer la leche del pecho materno y mezclarla con nutrientes adicionales, o bien se aplicaban fórmulas lácteas artificiales enriquecidas o se combinaban ambas. Después de su salida del hospital, estos niños eran alimentados con leche materna sin enriquecer y su progreso era seguido por los médicos hasta que el niño cumplía de 12 a 14 meses.
La Academia Americana de Pediatría desde 1998 ha aconsejado que la leche materna enriquecida es apropiada en hospitales para bebés prematuros, dice OConnor. Ella cree que también puede ser beneficiosa después de que los niños abandonen el hospital.
Los cambios en la flora intestinal podrían ser indicadores muy valiosos para determinar el riesgo o para ayudar a diagnosticar algunas enfermedades.