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La hiperactividad se confunde con actitudes negativas

El déficit de atención e hiperactividad afecta a entre el 2 y el 6 por ciento de la población escolar. En muchas ocasiones pasa desapercibido en las etapas iniciales, ya que se confunde con una actitud desinteresada, opositora a los padres o a una capacidad intelectual deficiente.

Angeles Gómez. Especial de Diario Médico para Ondasalud.com   |  29/07/2002 00:00

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También se puede confundir con trastornos de ansiedad y todo ello lleva a que "los padres no consulten hasta que el niño ha tenido fracaso escolar", ha asegurado César Soutullo, psiquiatra infanto-juvenil de la Clínica Universitaria de Navarra.

Otro trastorno frecuente es el oposicional desafiante, en el que el niño se salta todas las normas, hace lo contrario de lo que se le dice y mantiene una actitud violenta hacia los padres.

Para ambos existen alternativas farmacológicas. Para el déficit de atención, "el tratamiento médico más eficaz hasta ahora es el metilfenidato, cuya eficacia se puede determinar en dos o tres semanas, ofreciendo mejoría en el 70 por ciento de los casos". En el trastorno oposicional también se puede emplear este medicamento, o los estabilizadores del humor (litio) o los antiepilépticos (valproato), cuyas mejorías se traducen en "una mayor adherencia a las normas", aunque "ciertos estudios sugieren que estos tratamientos son válidos para prevenir los trastornos de la conducta, en los que ya aparecen síntomas violentos importantes, abuso de sustancias e infracción de las normas".

El especialista ha advertido de que la mayoría de los niños que presentan problemas de hiperactividad o trastorno oposicional responden al tratamiento, aunque "un 30 por ciento puede evolucionar a conductas violentas, especialmente si no reciben tratamiento".

El efecto de estos medicamentos puede parecer paradójico. De hecho, el metilfenidato es un estimulante que "calma al niño ya que estimula la zona frontal del cerebro, que es la región que filtra la impulsividad. Cuando se activa el filtro, son mucho más reflexivos". La duración inicial del tratamiento con este medicamento es un curso escolar, y "se suspende durante las vacaciones. Si recae, se vuelve a administrar durante otro curso".

Ha añadido que niños y padres deben recibir psicoterapia. Así, más de los dos tercios de los afectados no tendrá problemas en la edad adulta, aunque el resto seguirá dependiendo de los fármacos.



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