La variante del gen CHI3L1 aumenta la susceptibilidad de padecer asma, debido a que causa un incremento en sangre de los niveles de la proteína similar a la chitinasa (YKL-40). Sin embargo, una versión ligeramente diferente de la variación genética reduce los niveles de YKL-40, protegiendo contra esta afección respiratoria. El hallazgo se desprende de un estudio de la Universidad de Chicago que se publicará en
The New England Journal of Medicine.