Los niveles de expresión de algunos de los genes relacionados con el tabaquismo vuelven a cotas similares a los de los no fumadores al dejar de fumar, mientras que otros genes parecen estar permanentemente alterados a pesar de abandonar este hábito. Esta conclusión, derivada de un estudio realizado por un equipo de investigadores canadienses y publicado en la revista online BMC Genomics, podría explicar el riesgo de cáncer de pulmón en los ex fumadores.