La menstruación es parte del ciclo menstrual normal en una mujer sana en edad fértil. El ciclo menstrual dura unos 28 días, aunque se considera normal también entre los 21 y los 35. Empieza el primer día del sangrado (de lo que entendemos por la regla) y finaliza el día anterior a la siguiente regla.
Cuando las mujeres empiezan a familiarizarse con la regla aprenden a distinguir, aunque sea vagamente, los signos de cada fase del ciclo menstrual. Dependiendo del ciclo menstrual los síntomas pueden variar:
Menstruaciones dolorosas
Un tercio de las mujeres sufre dismenorrea o reglas muy dolorosas. El dolor es parecido al de un retortijón, pero más intenso y puede llegar a acompañarse de náuseas, vómitos o mareos. Es el médico quien determina el tratamiento más adecuado para cada caso. Algunos estudios indican que la dismenorrea puede estar relacionada con un exceso de producción de prostaglandinas. Algunas mujeres encuentran cierto alivio dándose un baño caliente y relajante o con un masaje relajante en el abdomen, en cuanto aparecen las primeras señales de dolor.
Menstruaciones irregulares
No son muchas las mujeres que tienen un periodo “de libro”, es decir, de 28 días. De hecho, muchas tienen ciclos menstruales de más o menos días, por lo que se considera normal la oscilación entre los 21 y los 35. Cuando el ciclo supera las seis semanas de duración ya se considera irregular, aunque no es preocupante en los primeros años de la menstruación, porque pasa algún tiempo hasta que los ciclos se regulan. Estos ciclos inusualmente largos pueden ser oligomenorreas (un número excesivamente bajo de reglas al año) o bien amenorreas (ausencia de regla). Las oligomenorreas pueden deberse a algún trastorno de tipo hormonal o simplemente obedecer al propio ciclo natural. Para descartar posibles enfermedades que lo causen es necesario acudir al ginecólogo, que realizará los análisis y exámenes pertinentes.
La razón más habitual de amenorrea, si siempre has tenido un periodo regular, es el embarazo. Pero también se relaciona con los cambios en la dieta, un exceso de actividad física o estrés muy acusado.
Reglas muy abundantes
Algunas mujeres sufren periodos o reglas muy abundantes. Un sangrado excesivo no tiene que significar que algo vaya mal, a veces se produce cuando se ha dejado de tomar la píldora anticonceptiva o tras un parto o en mujeres próximas a la menopausia. Si la regla abundante aparece de forma repentina y sin razones obvias, es motivo de consulta al médico. Además, si junto con la menstruación excesiva te sientes especialmente cansada, puede que estés sufriendo anemia.
No todas las mujeres sufren el síndrome premenstrual, aunque tengan molestias los días previos a la regla. Para que se considere un síndrome, tienen que ser molestias concretas además de la sensación de tristeza y de tensión propias de este periodo premenstrual. Sus síntomas abarcan desde aspectos físicos hasta psicológicos. Dentro del primer grupo se pueden señalar:
Por su parte los cambios psicológicos que puede sufrir la mujer son:
Los síntomas suelen aparecer en los días previos a la menstruación y desaparecen con la hemorragia. Es más frecuente entre las mujeres treinteañeras y las que ya tienen hijos, aunque no se sabe bien por qué aparece. En los casos más acusados del síndrome, puede ser necesario recibir un tratamiento médico. Para otras mujeres pueden ser útiles los siguientes remedios. Ante cualquier duda, consulta con tu médico.