Entre los factores que influyen en la aparición de los hongos se encuentran la humedad retenida en las prendas de vestir y en el calzado de materiales sintéticos, y el contacto con diversas superficies, como la arena, ya que se elimina el manto ácido y la grasa de la piel, que previene la acción de estos organismos patógenos.
Sólo la prevención puede evitar que regresemos de las vacaciones con algo más que un buen recuerdo. Para evitar estas infecciones es necesario secar con mucho cuidado y cierta dedicación las zonas que están más expuestas a las infecciones. También es conveniente cambiarse de traje de baño cuando esté mojado para mantener la piel seca, evitar las caminatas descalzo por el borde de las piscinas, y huir del calzado que impida la transpiración del pie.
Existen tres tipos de infecciones por hongos: las pitiriasis versicolor, las dermatofitosis, conocidas también como tiñas, producidas por los dermatofitos, y las candidiasis, generadas por las cándidas.
El tratamiento de las infecciones por hongos suele prolongarse entre una y tres semanas, y el más recomendable es la aplicación de antifúngicos o antimicóticos. "La vía de elección es el tratamiento tópico cuando sea posible. Pero en muchos casos es necesario el tratamiento con antimicóticos por vía oral, sobre todo en aquellos cuadros más rebeldes o de evolución crónica, acompañado de la terapéutica local con antifúngicos, de los que hay una gran variedad: desde los clásicos imidazoles, entre ellos el miconazol o el econazol, hasta los modernos ketoconazol, itraconazol, fluconazol o la terbinafina", explica López Bran, para quien la prevención es esencial a la hora de evitar estas molestas infecciones.
La incidencia de las infecciones por hongos es muy difícil de establecer porque, al no tratarse de enfermedades de declaración obligatoria, no es fácil encontrar estadísticas fiables. Sin embargo, se puede señalar que la tiña cruris y la tiña pedis son las más frecuentes. Según López Bran, la cruris representa aproximadamente el 15 por ciento de las infecciones por dermatofitos, y la pedis afecta a entre el 30 y 70 por ciento de los grupos de riesgo.