La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad. Sus causas más corrientes son el envejecimiento y la presencia de andrógenos u hormonas sexuales masculinas.
El crecimiento de la próstata suele venir acompañado de síntomas obstructivos como micción vacilante o intermitente, disminución de fuerza y adelgazamiento del calibre del chorro urinario. También pueden presentarse síntomas irritativos como disuria (dolor, molestia o sensación urgente que se presenta al orinar), frecuencia urinaria, nicturia (aumento de la frecuencia urinaria nocturna), y urgencia por ir al baño.
Los enfermos asintomáticos rara vez requieren tratamiento. Por otro lado, para aquellos que tengan complicaciones derivadas de la enfermedad, el mejor tratamiento posible es someterse a cirugía prostática para la extirpación de la glándula. Existen varios tipos de intervenciones quirúrgicas: