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Ese insoportable dolor de huesos

El paso de los años es irremediable y con la edad aparecen algunas enfermedades degenerativas, como la artrosis, que pueden provocar un empeoramiento de la calidad de vida. Pero poco a poco la medicina avanza hacia el descubrimiento de nuevos tratamientos para aliviar el dolor, manifestación sin duda alguna más importante de esta enfermedad.

Núria Safont   |  15/10/2004 00:00

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El dolor es la manifestación más importante de la artrosis. Sin embargo, no existe todavía una explicación específica para contestar a la pregunta de por qué duele. Normalmente es un dolor que aparece con el ejercicio o con el movimiento de pesos y que mejora tras el descanso.

La artrosis es un proceso degenerativo de desgaste del cartílago, que afecta sobre todo a las articulaciones que soportan más peso, o que tienen exceso de movimiento, como por ejemplo las caderas, las rodillas o las manos. Generalmente se vincula con el envejecimiento de las articulaciones, ligado al paso del tiempo, ya que las articulaciones se desgastan durante los años y existe una menor capacidad de recuperación de los tejidos al aumentar la edad.

Sin embargo, aunque la artrosis se ha asociado al envejecimiento, existen otras factores de riesgo para padecer esta enfermedad. La obesidad predispone a la artrosis en las caderas y rodillas ya que el sobrepeso acaba dañando la articulación. Incluso las malas posturas a la larga pueden provocar el desgaste de las articulaciones, por ejemplo una pierna torcida, o una pierna más larga que otra.

El exceso de uso se convierte en otro factor de riesgo e incluso puede desarrollar la artrosis temprana o en lugares poco frecuentes como el hombro en jugadores de balonmano, rodillas en futbolistas, o el codo en trabajadores que utilizan martillos u otras herramientas pesadas.

¿Cómo se puede tratar la artrosis?

El objetivo del tratamiento contra la artrosis es mejorar la movilidad de las articulaciones y disminuir el dolor, manifestación más importante de la artrosis. No existe una explicación específica para contestar a la pregunta de por qué duele esta enfermedad. La duda también se extiende a por qué se produce sintomatología dolorosa en algunos pacientes y en otros no.

Para tratar la inflamación, que es uno de los componentes más destacables de la artrosis, las terapias biológicas, como es el caso de los anticuerpos monoclonales (AM), han despertado expectativas para algunos tipos de enfermedades reumáticas.

Aunque la limitación que presentan estas terapias es que no pueden administrarse por vía oral, ya que requieren inyectarse por vía venosa durante toda la vida. Sin embargo, “la futura e ideal medicación sería aquella capaz de modificar la enfermedad, hecho que hasta el momento no han conseguido los abordajes famacológicos”, según Médico Antonio García García, catedrático de Farmacología de la Universidad Autónoma de Madrid.

Ademas de los tratamientos sintomáticos de la artrosis, existe un gran grupo de fármacos que todavía no están bien definidos y que son conocidos como los modificadores de la enfermedad, y que pueden impedir una evolución agresiva o retrasar su progreso hacia el estadio evolutivo final de una artrosis.

Por otra parte, la introducción de nuevas herramientas permite la posibilidad de regenerar las articulaciones. Existen algunos factores de crecimiento, como la proteína morfogenética o algunos miembros de la familia del factor de transformación beta, que ayudan a la regeneración del cartílago.

Mayor calidad de vida

La futura prevalencia de la artrosis será más elevada, ya que no hay que olvidar que la esperanza de vida es más elevada y la curva de envejecimiento de la población es ascendente. A corto plazo se seguirán viendo pacientes con artrosis pero aún así no hay que ser derrotistas porque existen expectativas para combatir esta enfermedad o al menos prevenirla.

Evitar someter a las articulaciones a sobrecargas que pueden ocasionar un aumento del dolor o una destrucción más rápida puede convertirse en una buena forma de prevención o incluso de terapia. La obesidad puede derivar en artrosis, por lo tanto, una dieta sana, equilibrada y libre de grasas es importante para evitar el sobrepeso.



El ejercicio físico también es beneficioso, pero debe hacerse con moderación y en este sentido el dolor es un indicador del límite. Si hay dolor es señal de que se está haciendo ejercicio en exceso o de que se está haciendo mal. Un paseo diario de 20 minutos continuado y sin paradas contribuye a la prevención de esta enfermedad.

¿A quién afecta?

De las más de 200 enfermedades reumáticas clasificadas en España, la artrosis representa más del 50 por ciento. Después de la osteoporosis, la artrosis es la enfermedad reumática que más expectativas tiene de aumentar en los próximos años. No es una enfermedad grave pero los expertos destacan que puede llegar a empeorar seriamente la vida del paciente, ya que produce un gran sufrimiento.
Esta enfermedad se presenta en personas de edad avanzada. La mayoría de las personas mayores de 70 años presenta síntomas de artrosis en alguna articulación por lo menos, siendo el dolor y la alteración de la movilidad los síntomas principales.


Artrosis y profesionales

La localización de la artrosis depende de la profesión que se realice. En las bailarinas por ejemplo aparece en los pies y en los tobillos; en los futbolitas se manifiesta en las rodillas y tobillos; los ciclistas, sin embargo, suelen desarrollar artrosis solamente en las rodillas, al igual que la señoras de la limpieza; en los agricultores aparece en las caderas; los mineros, los obreros y los metalúrgicos suelen manifestar problemas de artrosis en las manos.

Diferencia entre artrosis y artritis

La artrosis presenta un dolor mecánico que se siente después de utilizar la articulación. Es una enfermedad degenerativa que se manifiesta con el paso de los años. Generalmente es un dolor vespertino, y se alivia con el reposo. La persona puede levantarse dolorida o con un poco de rigidez, por lo que le cuesta iniciar la marcha. Esa rigidez desaparece en pocos minutos y la persona que padece la enfermedad ya puede moverse. Por otra parte, la artrosis puede no presentar síntomas aunque sí puede detectarse en una radiografía.
Artritis: Esta enfermedad no está vinculada con la edad ya que puede aparecer durante la juventud. Es una sintomatología inflamatoria que puede afectar a varias articulaciones a la vez. Hay distintos tipos de artritis. La más común es la artritis reumatoidea, que produce decaimiento, cansancio y pérdida de peso.

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