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Debe operarse a las 24 o 48 horas

Tras la intervención por fractura de cadera la recuperación es excelente

La recuperación de un paciente que ha sufrido una fractura de cadera y al que se le ha sometido a una intervención quirúrgica es excelente, según el doctor Vicente Torró Belinguer, traumatólogo y cirujano ortopédico del Hospital La Fe, en Valencia. Por ello es tan importante que la intervención se realice dentro del periodo medio de 24 a 48 horas siguientes al accidente, ya que en el caso contrario podría ser el preludio de la muerte, según el doctor Torró.

Nuria Safont Resardi   |  18/03/2001 00:00

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La cadera es la bola que remata al fémur y que permite el movimiento de las articulaciones, es decir, de las piernas. Al romperse, y si no se repara el daño en el plazo adecuado, puede postrar al enfermo en la cama y acelerar su muerte. Por el contrario, si se trata a tiempo, la recuperación del paciente, siempre que se trate de población sana, es excelente, según el doctor Vicente Torró Belinguer, traumatólogo y cirujano ortopédico del Hospital Universitario La Fe, en Valencia.

La fractura de cadera se produce debido a un déficit de tejido óseo en las personas de edad avanzada, sobre todo en las mujeres que padecen osteoporosis. Generalmente se cuestiona si se produce antes la fractura o la caída. Pues bien, la mayoría de estos accidentes se producen por fracturas espontáneas del cuello del fémur o de la región trocantérea ( situada por debajo del cuello del fémur) y éstos ocasionan la caída.


Prevención
en casa
Existen algunas medidas que pueden evitar las fracturas de cadera, tales como una nutrición sana e equilibrada, un tratamiento contra la osteoporosis, realizar ejercicios físicos moderados y medidas higiéncias adecuadas como que la zona en la que se desenvuelve la persona esté libre de obstáculos que las sillas sean más altas así como el W.C para que los ancianos no tengan que agacharse mucho.



La intervención a la que se someten los pacientes es quirúrgica y en calidad de urgencia. En casos de fractura del cuello de cadera se repone mediante una prótesis, o bien, si se trata de una fractura del macizo trocantereo, mediante la osteosíntesis, que es la fijación con tornillos. Inmediatamente después de la operación la mayoría de los pacientes puede andar.

Tras la intervención se busca fundamentalmente la estabilidad de la fractura para que permita la carga precoz en los casos de fractura de macizo trocantereo. En los casos de fractura del cuello de fémur, también se intenta que se permita la carga y la prótesis misma puede permitirlo. En ambos casos se pretende que el paciente pueda andar el día siguiente de la operación, sirviéndose de bastones o de un andador para apoyar libremente la pierna.

La fractura de cadera está muy ligada a la osteoporosis, que es una enfermedad propia de adultos mayores en la que se pierde el calcio de los huesos haciéndolos más frágiles y propensos a romperse. Sin embargo, en las personas mayores los golpes que pueden recibir son tan importantes como la calidad del hueso. Por ello, prevenir las caídas es esencial para evitar una fractura.

Los ancianos se caen por muchas causas, desde las alteraciones que afecten a la capacidad de andar como el Parkinson, la visión defectuosa, la falta de equilibrio, etc. hasta los accidentes producto de barreras arquitectónicas como las escaleras sin pasamanos y sin antideslizantes, los desniveles de la acera, oscuridad cuando necesitan acudir al servicio.


Riesgo
de mortandad
Según estudios recientes, dos de cada diez pacientes que ha sufrido una fractura de cadera muere al cabo de un año. Sin embargo, la fractura de cadera no es la causa directa de estas muertes. Así, un enfermo que sufre una fractura y no se le ha intervenido puede verse obligado a permanecer en cama, y esto puede provocar el riesgo de sufrir úlceras, o enfermedades asociadas a la permanencia en cama que aceleren la muerte. Además, el riesgo de mortandad puede agravarse si el paciente sufre otras enfermedades como la diabetes -ya que su sistema inmunológico se deprime y aumenta el riesgo de contraer infecciones-o dolencias coronarias.
Asimismo, las infecciones que pueden derivarse tras la operación pueden prevenirse. Previamente a la intervención se le da un tratamiento profiláctico al paciente. Después de la operación las medidas higiénicas son esenciales, ya que de lo contrario podría producirse una infección en el área de incisión. Si a pesar de todo se produjese una infección superficial el médico administrará productos antibióticos. "Existe riesgo, pero es el general de toda intervención quirúrgica que se sitúa alrededor de un 5 por ciento", según el doctor Torró.




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