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Aleja el peligro de la gripe

Durante las estaciones de otoño e invierno, es muy corriente sufrir algún que otro resfriado. El frío húmedo, la lluvia imprevista y el paso de un ambiente caluroso a otro frío y viceversa, suelen propiciar la aparición de estos catarros. Para evitarlos, es muy importante cuidarse realizando ejercicio físico, descansando correctamente, evitando hábitos perjudiciales y alimentándose bien.

Núria Safont Resardi - Miércoles, 13 de Octubre de 2004 - Actualizado a las 00:00h.

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El resfriado es una infección respiratoria que cursa con inflamación de alguna o todas las vías aéreas. Lo causa un rinovirus, conavirus y otros virus respiratorios que provocan malestar general, estornudos, nariz obstruida o con secreción de mucosidades, ojos llorosos, tos seca y raras veces, fiebre. Existen algunas medidas que pueden ayudar a que no aparezca. Sin embargo, el estrés, los espacios cerrados y la mala alimentación favorecen su aparición durante el otoño y el invierno, estaciones en las que los virus abundan en el ambiente.

Además, algunos hábitos muy arraigados favorecen la aparición de estos trastornos. El abuso de alcohol y café puede potenciar la afección. Asimismo, el uso indiscriminado de fármacos no sólo puede disminuir las defensas del organismo, sino que además provocan que resulten ineficaces cuando realmente se necesiten.

Por otra parte, el tabaco es uno de los responsables de la aparición de un resfriado. De hecho, los que fuman son más vulnerables puesto que este tóxico irrita las mucosas de la nariz y la garganta privándolas de sus defensas naturales. Asimismo, destruye un buen porcentaje de la vitamina C que actúa como un poderoso protector.

Primera línea de defensa

Mantener un buen estado general de salud, disfrutar de una dieta equilibrada, utilizar humidificadores para el ambiente, emplear pañuelos de papel, tomar un baño caliente, hacer gárgaras con agua salada y evitar el alcohol y el tabaco forman parte de las recomendaciones que establece el Comité Europeo para el Estudio del Resfriado para prevenir este trastorno.

Algunos alimentos, sobre todo frutas y verduras, se convierten en imprescindibles durante las estaciones de estornudos. Por ejemplo, la vitamina A que se encuentra en las verduras, en la zanahoria, el melocotón o el melón, ayuda a mantener en buen estado las vías respiratorias. Por otro lado, la vitamina B protege de las infecciones. Se encuentra en las legumbres secas, en los cereales integrales o en la levadura de cerveza.

La vitamina C es realmente la reina contra los resfriados. Los especialistas recomiendan consumir al menos una naranja en ayunas puesto que ayuda a aumentar el número de glóbulos blancos del organismo capaces de combatir las infecciones. De hecho, en 1970, el bioquímico Linus Pauling, ganador del premio Nobel publicó un libro titulado "La vitamina C y el resfriado común" en el que defendió que el consumo de grandes cantidades de vitamina C ayuda a prevenir y curar el resfriado. Otros cítricos como el limón y hortalizas como el tomate, son muy eficaces para aliviar los síntomas del resfriado.

Por su parte, la vitamina E (lechuga, huevos y frutos secos) también es una poderosa antioxidante que ayuda a combatir los molestos resfriados.

Otros alimentos

El ajo previene el resfriado y reduce sus síntomas puesto que contiene un potente antibiótico llamado alicina, que posee propiedades antivirales y antibacterianas. Puede tomarse cocido, como complemento de otras comidas, con suplementos vitamínicos o crudo.

La planta de saúco puede reducir dramáticamente la duración de un resfriado. De hecho, estudios recientes han demostrado que las bayas de este vegetal pueden mejorar los síntomas de la enfermedad en el plazo de uno a tres días.

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