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Cómo evitar la gastroenteritis

Las intoxicaciones alimenticias no saben de vacaciones y es en verano cuando atacan con más frecuencia a la población. La mayor parte de las 15.000 gastroenteritis que se producen en España durante el año tienen lugar en el periodo estival.

Mónica Coca   |  07/08/2002 00:00

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Sus síntomas más comunes son los dolores abdominales, vómitos, náuseas, diarrea y, a veces, dolor de cabeza y fiebre. El tratamiento habitual se realiza mediante una rehidratación salina para evitar que la pérdida de líquido que tiene lugar a causa de las frecuentes deposiciones pueda desembocar en una deshidratación. En estos casos son muy recomendables las soluciones caseras compuestas de agua, sal, bicarbonato y limón.

Evitar las gastroenteritis es sencillo si se siguen unas pautas. Cuando se realiza un viaje hay que tener en cuenta que el agua no tiene la misma calidad en todas partes, por lo que hay que extremar las precauciones, tanto en los desplazamientos interiores como en el extranjero. Lo mejor es tomar agua mineral embotellada y no echar hielos en las bebidas, ya que pueden estar contaminados. Si se bebe agua del grifo es recomendable desinfectarla antes con lejía (1 gota por litro) o hervirla.

Los alimentos deben mantenerse refrigerados y hay que extremar las precauciones con las comidas que contengan huevo o lleven algún tipo de salsa. El pescado y marisco crudos pueden estar en malas condiciones, por lo que es preferible no ingerirlos durante el verano si no se tiene la suficiente garantía de su calidad y no se deben comer helados artesanales si no se sabe cuándo caducan y de qué están hechos.

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