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Cómo se trata la angina de pecho

01/10/2002 00:00

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El tratamiento de la angina debe individualizarse. El paciente debe modificar los factores de riesgo y las situaciones desencadenantes. El tratamiento de la angina de pecho está dirigido a disminuir la carga del corazón y sus necesidades de oxígeno:


Dejar de fumar.


Perder los kilos de más.


Realizar ejercicio.

Tener angina de pecho no significa que el enfermo tenga que volverse un ser sedentario. De hecho, el ejercicio es parte clave en el manejo de la enfermedad coronaria. Tiene que ser, desde luego, compatible con las limitaciones impuestas por el dolor y por su estado general.

Medicación


Nitroglicerina dilata las arterias coronarias y el dolor suele revertir en minutos. Se toma colocando una pastilla debajo de la lengua o también en spray. Puede dar dolor de cabeza como efecto secundario.


Calcioantagonistas o bloqueantes de los canales del calcio impiden la entrada de calcio en las células del corazón. Esto disminuye la tendencia de las arterias coronarias a estrecharse y el esfuerzo que realiza del corazón, por lo que sus necesidades de oxígeno también disminuyen.


Betabloqueantes actúan bloqueando muchos efectos de la adrenalina en el cuerpo, en particular el efecto estimulante sobre el corazón. El resultado es que el corazón late más despacio y con menos fuerza, y por tanto necesita menos oxígeno. También disminuyen la tensión arterial.


Cirugía. En caso de angina inestable o angina estable que se resiste al tratamiento con medicamentos, puede conseguir corregir la obstrucción de los vasos coronarios, bien mediante by-pass (derivación) o, en algunos casos, mediante angioplastia coronaria.

¿Cómo se trata un infarto?

Es muy importante, cuando se sospecha que puede estar produciéndose un infarto, pedir ayuda y buscar atención médica inmediata. Si la persona está conduciendo, hay que dejar el vehículo y no intentar conducir uno mismo hasta un hospital.

Las distintas posibilidades de tratamiento, una vez en el centro sanitario, son las siguientes:



Oxígeno: puede ser la primera medida en el hospital o en la propia ambulancia. ·



Analgésicos (medicamentos para el dolor): si el dolor torácico persiste y es insoportable, se administra morfina o medicamentos similares para aliviarlo.

Trombolíticos: son medicamentos para disolver el coágulo que impide que fluya la sangre. Se administran sustancias como la estreptoquinasa, bien en la vena o directamente en el coágulo por medio de un catéter.

Nitratos: los derivados de la nitroglicerina actúan disminuyendo el trabajo del corazón y, por tanto, sus necesidades de oxígeno. También pueden tomarse en pastillas de acción prolongada o administrar la nitroglicerina en forma de parches de liberación lenta sobre la piel. En la fase aguda de un ataque al corazón, suele administrarse por vía venosa.

Betabloqueantes: actúan bloqueando muchos efectos de la adrenalina en el cuerpo, en particular el efecto estimulante sobre el corazón. El resultado es que el corazón late más despacio y con menos fuerza, y por tanto necesita menos oxígeno. También disminuyen la tensión arterial.

Digital: los medicamentos derivados de digital, como digoxina, actúan estimulando el corazón para que bombee más sangre. Esto es especialmente aconsejable si el ataque cardiaco produce insuficiencia coronaria.

Calcioantagonistas o bloqueantes de los canales del calcio: impiden la entrada de calcio en las células del miocardio. Esto disminuye la tendencia de las arterias coronarias a estrecharse y también el esfuerzo del corazón. No suelen usarse en la fase aguda de un ataque al corazón, aunque sí inmediatamente después.

By-pass: significa atajo o ruta alternativa. Se trata de tomar un trozo de vena de uno mismo (generalmente la vena safena de la pantorrilla) e implantarlo en las arterias coronarias, "saltándose el bloqueo". La vena safena tiende a producir bloqueos similares a los de las arterias coronarias, por lo que desde hace poco se usa más la arteria mamaria interna, que está al lado del esternón. Desde allí se lleva esta última hasta la arteria coronaria afectada.

Este tipo de solución es mejor que el injerto de vena safena, porque la tendencia a producir arteriosclerosis posterior es menor. La cirugía mayor del corazón se hace bajo anestesia general y la intervención suele durar varias horas, parte de las cuales la función del corazón y los pulmones la asume una máquina de circulación extracorpórea. Después de la intervención, se ingresa en la unidad coronaria durante unos días, donde se controlan a través de monitores el ritmo cardiaco y otros signos vitales, al tiempo que se recibe alimentación y medicación a través de una vena.

Las intervenciones de by-pass coronario se hacen todos los días en el mundo y son muy seguras. Los candidatos ideales a cirugía de by-pass coronario son: pacientes con bloqueo de la arteria coronaria izquierda (la más importante); pacientes con enfermedad de varios vasos y mala función del ventrículo izquierdo; pacientes con angina incapacitante. Angioplastia coronaria: básicamente consiste en remodelar el vaso taponado desde dentro del propio vaso, al que se accede a través de la piel (vía percutánea).

Todo ello se hace con anestesia local. Tras una inyección de anestesia en la ingle o en la zona del hombro, se introduce en una arteria de la pierna o del brazo un catéter guía. Después se inserta un segundo catéter, más pequeño, dentro del catéter guía, que tiene un globo hinchable en la punta para poder ensanchar la parte ocluida de la arteria. Todo el proceso se completa en un período de entre 30 y 90 minutos. Sin embargo, la angioplastia no cura la enfermedad de base (arteriosclerosis, por lo general) y, en ocasiones, hay que repetirla para reabrir el mismo vaso, que ha vuelto a obstruirse.

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