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El movimiento, base de la fisioterapia respiratoria

Una vez más la fisioterapia se presenta como complemento perfecto de la medicina tradicional. Los tratamientos multidisciplinares de los enfermos respiratorios encuentran en la fisioterapia una herramienta decisiva en su recuperación. Tanto en cuadros agudos, como en crónicos, la fisioterapia respiratoria utiliza el movimiento y otros agentes para tratar, estabilizar y prevenir las diferentes patologías del sistema respiratorio.

Pilar Berengena   |  19/01/2004 00:00

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El tratamiento de un enfermo respiratorio tiene que ser integral y multidisciplinar. Un paciente con una patología respiratoria requiere un tratamiento médico y farmacéutico determinado, pero la cosa no queda aquí. En la terapia de este tipo de dolencias la fisioterapia juega un papel muy importante. ¿Cuáles son sus principales aportaciones? Fundamentalmente un tratamiento no invasivo en el que el propio enfermo participa de su recuperación. “Se utilizan agentes no farmacológicos que, por tanto, no interaccionan con otros fármacos y no producen efectos secundarios”, explica Sonia Souto, profesora de la Escuela de Fisioterapia de A Coruña.

La fisioterapia respiratoria es un método terapéutico que tiene su principal base de actuación en el movimiento. “Utilizamos el movimiento y otros agentes para tratar, estabilizar y prevenir las patologías del sistema respiratorio”, añade Souto. Se trata de ajustar este movimiento respiratorio a unos parámetros específicos, es decir, el especialista indica al paciente el volumen de la inspiración o expiración y la velocidad con que debe realizarla. “Asimismo existe la posibilidad de añadir cargas o resistencias durante los ejercicios”.

Diferentes fines, diferentes técnicas

Los métodos de actuación de la fisioterapia respiratoria van orientados a dos objetivos y en función de uno u otro aplica diferentes terapias. Por un lado, “hay técnicas orientadas a mejorar la permeabilidad de la vía aérea, es decir, facilitar la expulsión de secreciones y mejorar la expectoración”. Para conseguir este objetivo el fisioterapeuta puede aplicar ondas de choque o vibraciones al bronquio para agitar las secreciones y fluidificarlas. Existen, además, aparatos disponibles en el mercado como el fluter o el RC cornet que ayudan a conseguirlo. Otros métodos son el drenaje postural y la variación de flujo aéreo o acción sobre el flujo expiratorio, todas para facilitar la expectoración.

El segundo gran grupo de técnicas van encaminadas a mejorar la mecánica ventilatoria y se centran en actuar sobre los músculos respiratorios. Para Sonia Souto, “se trata de enseñar a los pacientes a respirar de una forma más eficaz, mejorando la ventilación a nivel alveolar, disminuyendo el gasto energético de la respiración y produciendo un mejor acondicionamiento de los músculos. En definitiva, consiguiendo que tengan más fuerza y mayor resistencia”.

Principales patologías

La aplicación de la fisioterapia respiratoria abarca un amplio número de enfermedades. Desde cuadros agudos como bronquiolitis infantil, neumonía en adultos o complicaciones agudas tras una intervención torácica o abdominal, hasta patologías crónicas como la EPOC o la fibrosis quística. “En estos últimos se busca estabilizar al enfermo, mantenerlo estable dentro de su proceso sin que sufra descompensaciones o agudizaciones del cuadro respiratorio que padece”, explica la experta. Se trata entonces de un abordaje mantenido en el tiempo, más a largo plazo, mientras que en el caso de los procesos agudos “la intervención suele ser rápida y con frecuencia en pocos días el paciente resuelve su proceso”.

La fisioterapia respiratoria también puede ser una herramienta preventiva. Hablaríamos entonces de pacientes mayores. “De la misma manera que a los ancianos se les indica ejercicio físico para mantener la movilidad articular y la masa muscular, se les puede aconsejar también una pauta fisioterapéutica respiratoria preventiva para mantener el sistema respiratorio en buenas condiciones durante la tercera edad”, explica Sonia Souto.












Una larga historia


A pesar de que no ha sido
hasta hace poco cuando la fisioterapia ha empezado a reconocerse, lo cierto
es que las técnicas de la fisioterapia respiratoria vienen de muy
antaño. "Los métodos de los que hablamos se utilizan desde la antigüedad. Si nos vamos a sus orígenes
encontraríamos escuelas de la salud como la del Ata-Yoga en la
India o del Kung-fu en China", explica la profesora. Ha sido en
el pasado siglo XX, gracias al desarrollo de la investigación clínica,
cuando esta práctica ha experimentado su mayor evolución.


Además, en la actualidad asistimos a un incremento importante de
las patologías respiratorias. "Factores medioambientales como
la polución, el aumento de los niños prematuros que salen
adelante con sus consiguientes alteraciones pulmonares y el hábito
tabáquico, se presentan como sus principales causas", concluye
Sonia Souto.



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